Una fuente interna del Poder Legislativo reveló el hallazgo de cámaras y micrófonos de alta tecnología, valorados en aproximadamente varios millones de lempiras, que habrían sido instalados sin autorización en distintas áreas del Congreso Nacional, aparentemente con el objetivo de espiar comunicaciones.
De acuerdo con la información conocida de manera preliminar, los dispositivos ya fueron desmantelados; sin embargo, el descubrimiento ha generado preocupación, al poner en evidencia un posible esquema de vigilancia y una eventual infiltración dejada por la pasada administración.
La fuente consultada del equipo de seguridad de transición señaló que el equipo encontrado corresponde a tecnología sofisticada de monitoreo, cuya instalación no contaba con respaldo administrativo ni autorización.
El hallazgo se produce en un contexto marcado por el inicio del nuevo Congreso Nacional, y el fin del ciclo de Luis Redondo.
Según relataron empleados del Legislativo, la salida de Luis Redondo de las instalaciones del Congreso se produjo casi a la medianoche del último día de su gestión -martes 20 de enero-, y de forma discreta, acompañado únicamente por el exdiputado Osman Chávez, sin presencia de otros miembros de la directiva, ni otros parlamentarios de su bancada.
El caso se mantiene bajo estricta reserva, mientras se determina el origen de los equipos, el tiempo que habrían operado y si existió acceso indebido a información sensible del órgano legislativo.