El secretario de Finanzas, Emilio Hernández Hércules, afirmó este viernes que el proceso de escisión de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (Enee) no representa una privatización, sino una estrategia orientada a mejorar su funcionamiento y reducir su impacto financiero sobre el Estado.
Durante una conferencia de prensa en las instalaciones del Banco Central de Honduras (BCH), Hernández explicó que la propuesta contempla la creación de tres empresas subsidiarias, pero aclaró que el 100% de sus acciones continuará bajo control de la Enee.
Según el funcionario, cualquier cambio en la estructura accionaria deberá ser aprobado por el Congreso Nacional, lo que aseguró mantiene la propiedad estatal sobre la empresa energética.
Hernández sostuvo que la recuperación de la ENEE es necesaria para garantizar estabilidad económica y fortalecer el desarrollo del país, al considerar que el actual modelo representa una carga importante para las finanzas públicas.
Por su parte, el gerente de la Enee, Guillermo Peña Panting, respaldó la iniciativa y reiteró que la reestructuración busca ordenar la operación de la estatal, reducir su deuda y mejorar la calidad del servicio.
Peña señaló que la situación financiera de la empresa requiere medidas para disminuir la dependencia de recursos públicos, argumentando que esto limita la capacidad del Estado para atender otras prioridades.
En la misma comparecencia, el presidente del Banco Central de Honduras, Roberto Lagos, indicó que una eventual recuperación financiera de la Enee permitiría liberar recursos para áreas como salud, educación, seguridad e inversión pública.
El proyecto de ley sobre la reestructuración de la estatal eléctrica se encuentra actualmente en proceso de socialización y ha generado debate en distintos sectores, especialmente por las dudas sobre su alcance y posibles efectos en el modelo de gestión de la energía en el país.