El Ministerio Público mantiene abiertas varias líneas de investigación relacionadas con la desaparición de Angie Samantha Peña y no descarta presentar nuevos requerimientos fiscales en los próximos días, reveló una fuente familiarizada con el caso.
“El caso no se ha cerrado. Las líneas de investigación continúan su curso y no se descarta que en los próximos días se presenten más acusaciones”, indicó la fuente vinculada al proceso investigativo.
Actualmente, una de las líneas de investigación ya fue judicializada y derivó en un proceso penal que avanzará este año a juicio oral y público.
La Sala I del Tribunal de Sentencia en Materia de Criminalidad Organizada, Medio Ambiente y Corrupción programó el juicio contra los principales imputados del 7 al 14 de septiembre de 2026.
En la causa figuran como acusados Harold Joseph Green y William James Murdock, señalados por el delito de trata de personas en la modalidad de venta.
Señalan estructura criminal
De acuerdo con las investigaciones del Ministerio Público, los imputados habrían integrado una estructura criminal denominada “Delta Teams”, que supuestamente operó entre 2019 y 2022 en Islas de la Bahía.
Las pesquisas apuntan a que la organización presuntamente se dedicaba a la trata de personas, así como al tráfico de drogas y armas.
Según el expediente judicial, la red habría contado con una estructura de apoyo que incluía presuntos vínculos con agentes policiales y la supuesta colaboración de un juez de paz en Roatán.
Las autoridades sostienen que dicho funcionario habría facilitado documentación falsificada y procesos simulados para respaldar las operaciones ilícitas atribuidas a la organización.
Un caso que cambió de rumbo
El caso tiene su origen en la desaparición de Angie Peña, ocurrida el 1 de enero de 2022, cuando vacacionaba en Roatán, Islas de la Bahía.
La joven fue vista por última vez mientras conducía una moto acuática frente a la playa de West Bay.
En un inicio, las autoridades manejaron la hipótesis de un accidente marítimo y señalaron que las corrientes pudieron haberla arrastrado hacia aguas de Belice.
Sin embargo, la familia rechazó desde el comienzo esa versión y cuestionó inconsistencias relacionadas con el hallazgo posterior de la moto acuática y el chaleco salvavidas.
Con el avance de las investigaciones, el caso dio un giro hacia una presunta red de trata de personas con fines de explotación sexual en la isla.
A más de cuatro años de la desaparición, el expediente de Angie Peña continúa siendo uno de los casos más mediáticos y complejos en la historia reciente de Honduras.
El proceso también trascendió al ámbito internacional luego de que el Comité contra la Desaparición Forzada de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) emitiera resoluciones instando al Estado hondureño a fortalecer las acciones de búsqueda e investigación.