Tegucigalpa, Honduras.

La tala inmisericorde, los incendios y el gorgojo descortezador están acabando con la zona de amortiguamiento de la Biosfera del Río Plátano.

Las autoridades han identificado alrededor de 25 puntos que presentan graves daños en el área protegida del bosque, que es considerado como uno de los pulmones más importantes del planeta.

Para contrarrestar que se siga dañando el bosque, personal de las Fuerzas Armadas, Fiscalía del Ambiente y del Instituto de Conservación Forestal (ICF) realizan una inspección.

Hasta el municipio de Dulce Nombre de Culmí, Olancho, se ha desplazado un destacamento de militares del Comando de Apoyo del Ecosistema de las Fuerzas Armadas, quienes se encargan de vigilar que los pobladores no sigan con las prácticas de destrucción del bosque.

La Biósfera del Río Plátano está compuesta por tres sectores: la zona núcleo, que comprende 210,733.19 hectáreas; la zona de amortiguamiento, que son 197,441.99 hectáreas y la zona cultural, que comprende 424,166.92 hectáreas. En los últimos años los ganaderos se han introducido a la zona de amortiguamiento y talan el bosque para convertirlo en pastos para el ganado.

El coronel Juan Ramón Hernández, jefe del Comando de Apoyo del Ecosistema, comentó que las tropas han llegado en los últimos días al sector de Ahuas, que es parte del área de amortiguamiento, donde se ha realizado el reconocimiento de las zonas afectadas. “Los daños se ven a simple vista, pues muchas parcelas están ocupadas por pastos para el ganado”, dijo.

Levantarán censo

Personal técnico del ICF, Fiscalía del Ambiente y Fuerzas Armadas se van a encargar de levantar un censo de las personas que habitan en la Biosfera.

Luego se dará un informe para determinar qué cantidad de personas podrían ser desalojadas, ya que ponen en riesgo la reserva ecológica. Con el acompañamiento del Ministerio Público se va a verificar cuál es el estatus de cada una de las familias que se encuentran ubicadas en la zona de amortiguamiento.