Tegucigalpa, Honduras.

Cerca de 800 aspirantes al servicio social de carreras de la salud protestaron ayer en las calles para exigir al Gobierno la firma de contratos y rechazar la aprobación del decreto de ley de servicio social obligatorio.

Los manifestantes son estudiantes de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (Unah), de la Universidad Católica de Honduras y de la Escuela Latinoamericana de Medicina en Cuba (Elam).

Carlos Guerra, portavoz del movimiento, aseguró que el Gobierno pretende “parar nuestra promoción de la educación por la mala planificación en los renglones presupuestarios correspondientes a becas”. Dijo que la excusa del Gobierno ha sido que se producen demasiados estudiantes en el área de la salud y que las becas no alcanzan para todos. En este momento solo se dispone de 250 becas para los 800 universitarios.

Además, expresó que rechazan la aprobación de la iniciativa de ley de servicio social obligatorio, ya que en esta se limitan los cupos e imponen requisitos para acceder a las becas. Aseguró que este proyecto violenta la autonomía universitaria y busca homologar el sistema de becas con un fondo privado.

Detalló que los estudiantes en servicio social permiten un ahorro al año de L1,100 millones, porque cubren las plazas que el Gobierno no contrata, y sus becas solo representan un gasto del 1% de ese total.