Estados Unidos expresó este jueves su respaldo a los esfuerzos del gobierno de Honduras para impulsar una reforma integral del sector energético, una iniciativa que podría abrir nuevas oportunidades de inversión y fortalecer el crecimiento económico del país.
A través de la Oficina de Asuntos Económicos y Comerciales del Departamento de Estado, Washington destacó en su cuenta oficial de X que las reformas promovidas por la administración del presidente Nasry Asfura contribuirían a mejorar la seguridad energética y la asequibilidad del servicio, al tiempo que facilitarían la llegada de capital estadounidense al sector.
“Estados Unidos da la bienvenida a los esfuerzos de la administración Asfura para avanzar en las reformas del sector energético que apoyen la inversión en Honduras”, señaló la dependencia estadounidense en su publicación.
The United States welcomes the Asfura administration’s efforts to advance energy sector reforms that support investment in Honduras. These reforms will help unlock new opportunities for U.S. energy investment, supporting economic growth and enhancing energy security and...
— State Department Economic Affairs (@EconAtState) June 18, 2026
El respaldo internacional llega en momentos en que el Congreso Nacional analiza una propuesta de transformación del sistema eléctrico, diseñada para enfrentar la crisis financiera, operativa y estructural que afecta a la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (Enee), cuyas pérdidas anuales rondan los 600 millones de dólares.
Las reformas energéticas de 2026 buscan reorganizar el funcionamiento de la estatal eléctrica, fortalecer la institucionalidad del sector y generar condiciones más atractivas para la inversión privada, especialmente en áreas vinculadas a la generación, distribución y modernización de la infraestructura energética.
De acuerdo con el Foro Social de la Deuda Externa y Desarrollo de Honduras (Fosdeh), la iniciativa no contempla la venta de activos de la Enee ni la transferencia directa de su patrimonio al sector privado.
Sin embargo, advierte que algunos componentes podrían interpretarse como una forma de “privatización funcional”, al permitir que determinadas actividades estratégicas sean operadas por empresas privadas mediante contratos de mediano o largo plazo.
El proyecto también propone fortalecer la Comisión Reguladora de Energía Eléctrica (Cree) y consolidar un Operador del Sistema y del Mercado con independencia funcional, medidas orientadas a redistribuir competencias técnicas y mejorar la especialización dentro del sector.
En su análisis, el Fosdeh considera que la reforma representa una oportunidad para fortalecer la institucionalidad energética, aunque señala la necesidad de evaluar cuidadosamente sus efectos económicos y sociales, así como establecer mecanismos de supervisión que garanticen transparencia durante su implementación.
Además del respaldo estadounidense, organismos multilaterales como el Banco Mundial (BM), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) y el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) han manifestado su apoyo a los cambios planteados, coincidiendo en que Honduras necesita reformas urgentes para superar las deficiencias estructurales del sistema eléctrico.
Las autoridades y organismos financieros internacionales consideran que una transformación exitosa del sector energético podría mejorar la calidad del servicio, fortalecer la confianza de los inversionistas y contribuir al desarrollo económico del país, siempre que el proceso se ejecute bajo criterios de transparencia, sostenibilidad y protección del interés público.