Tegucigalpa, Honduras. Estados Unidos celebró la aprobación de la Ley de Justicia Energética en Honduras y consideró que la reforma abre el camino para mejorar la confiabilidad del suministro eléctrico y atraer nuevas inversiones al país.
La reacción fue expresada este jueves por Juan Pablo Segura, subsecretario de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental, a través de su cuenta en X, donde destacó el potencial de los cambios aprobados por el Congreso Nacional.
“Estados Unidos celebra la aprobación de las reformas energéticas en Honduras, que colocan al país en un camino hacia un suministro de energía más confiable para beneficiar a los hondureños y atraer inversión”, escribió Segura.
El funcionario estadounidense también señaló que "los sectores energéticos modernos abren la puerta para que las empresas estadounidenses aporten capital, tecnología y empleos, haciendo que nuestro hemisferio sea más próspero”.
The United States welcomes the passage of energy reforms in Honduras, putting the country on a path toward more reliable power to benefit Hondurans and attract investment. Modern energy sectors open the door for U.S. companies to bring capital, technology, and jobs, making our...
— Juan Pablo Segura (@WHAAsstSecty) September 3, 2026
Segura concluyó que un sistema eléctrico confiable puede mejorar la posición de Honduras como destino para los inversionistas estadounidenses.
¿Qué cambia con la Ley de Justicia Energética?
La Ley de Justicia Energética fue aprobada la noche del lunes con el respaldo de 78 diputados. El decreto contiene 37 artículos y plantea una transformación de la estructura de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (Enee), además de nuevas disposiciones sobre tarifas, medidores, compra de energía, contratos, deudas y reducción de pérdidas.
La normativa entrará en vigor una vez que sea publicada en el diario oficial La Gaceta. A partir de entonces comenzarán a correr los plazos establecidos para crear las nuevas empresas, elaborar reglamentos y poner en funcionamiento el nuevo operador del sistema.
Uno de los principales cambios será la separación de las actividades de generación, transmisión y distribución de energía. La Enee continuará siendo una empresa estatal, pero funcionará como una empresa matriz, mientras que esas tres áreas pasarán a estructuras separadas jurídica, operativa, administrativa, financiera y contablemente.
Para ello se crearán Enee Generación, Enee Transmisión y Enee Distribución. Esta última podrá dividirse o establecer subsidiarias regionales. Cada una contará con un capital inicial de 150 millones de lempiras aportado por Enee Matriz.
El Estado conservará el control
La reforma establece que el Estado hondureño mantendrá el 100 % de las acciones de las nuevas subsidiarias por medio de Enee Matriz. La normativa prohíbe incorporar otros accionistas o transferir las acciones a terceros sin autorización del Congreso Nacional.
Los activos estratégicos de la Enee, como represas, redes, subestaciones y terrenos, también permanecerán bajo propiedad estatal. Las nuevas empresas podrán recibir derechos para utilizar, operar, mantener y ampliar determinados activos mediante convenios de administración por períodos no menores de 30 años, sin que ello implique transferir su propiedad.
La reorganización tendrá plena eficacia cuando el acuerdo de escisión y la constitución de las subsidiarias sean inscritos en el Registro Mercantil de Francisco Morazán. La ley no establece una fecha específica para completar ese procedimiento.
Con la reforma, las autoridades buscan modificar la estructura de funcionamiento del sistema eléctrico hondureño y establecer una separación de las distintas actividades del sector, mientras Estados Unidos observa estos cambios como una oportunidad para fortalecer la cooperación económica y atraer inversión.