TEGUCIGALPA. Las juntas receptoras de votos (JRV) debutaron como organismos electorales en los pasados comicios generales; pero las viejas prácticas de sus integrantes que fueron delegados por los partidos políticos prevalecen.

Múltiples denuncias de adulteración de actas de cierre de urnas volvieron a aflorar en las últimas horas y con mayor énfasis entre candidatos a diputados del Partido Nacional y en el Partido Salvador de Honduras.

En este último ha sido el mismo Salvador Nasralla quien ha denunciado a Libre de querer marginar y desplazar a diputados de su partido. Incluso, un candidato de Francisco Morazán, Roberto Pazi, acusó directamente al expresidente Manuel Zelaya de manipular las actas.

Y en el Partido Nacional también se están dando dimes y diretes por una curul de Francisco Morazán. María Antonieta Mejía junto con el actual legislador que busca la reelección Renán Inestroza, aseguraron que están siendo perjudicados en la transcripción de marcas para beneficiar al exfuncionario Ebal Díaz y que él quede entre las siete principales posiciones.

En varias actas de cierre de JRV se aprecian inconsistencias en la cantidad de votos, manchones y al digitalizarse los resultados a estos al igual que otros postulantes cachurecos se les consigna menos marcas de las que sacaron en algunos centros de votación. Transcurrieron más de 72 horas de la justa democrática para que se habilitara hasta ayer el centro de divulgación de resultados por el Consejo Nacional Electoral (CNE).