San Pedro Sula. La revisión de los automotores que ingresan al país, el ordenamiento del servicio de mototaxis y mayores exigencias para quienes conducen motocicletas forman parte de las medidas que la Dirección Nacional de Vialidad y Transporte (DNVT) pretende impulsar para disminuir la siniestralidad vial en Honduras.
El director de la institución, el comisionado Lenín Morell, expuso estas preocupaciones durante una entrevista en Televicentro, donde advirtió sobre la necesidad de comprobar que los vehículos importados reúnan las condiciones necesarias para circular de manera segura.
"La revisión física, técnica y mecánica de los vehículos de importación", afirmó, debe formar parte de los controles para evitar que automotores sin las condiciones adecuadas lleguen a las carreteras.
Morell también planteó la necesidad de regular con mayor rigor la comercialización y circulación de motocicletas y mototaxis. En el caso de estos últimos, consideró necesario revisar los permisos que autorizan la prestación del servicio y mejorar la coordinación entre las municipalidades y el Instituto Hondureño del Transporte Terrestre (IHTT).
El funcionario cuestionó que algunas alcaldías permitan operar a unidades de mototaxi sin la coordinación correspondiente con el organismo encargado de regular el transporte terrestre. A su criterio, ordenar este servicio es uno de los aspectos que deben abordarse para mejorar la seguridad y el cumplimiento de las disposiciones vigentes.
Otra de las iniciativas en estudio está relacionada con las licencias para motociclistas. Morell indicó que la DNVT prepara una propuesta para incorporar subcategorías en los permisos de conducir, tomando como referencia el Acuerdo No. 1012-2021, que contiene el Reglamento Especial en Materia de Permisos de Conducir y fue publicado en el diario oficial La Gaceta el 19 de julio de 2021.
La institución también ha puesto atención en los menores de edad que conducen motocicletas sin contar con una licencia. El director sostuvo que es necesario fortalecer la supervisión para verificar que quienes utilizan estos vehículos tengan la autorización exigida por la normativa.
Accidentes
Las propuestas se discuten en un contexto marcado por las cifras de accidentes registradas durante 2026. Según datos de la DNVT, entre el 1 de enero y el 16 de octubre se contabilizaron 15,730 siniestros viales en Honduras, con un saldo de 1,599 personas fallecidas y más de 3,000 lesionadas.
A estas estadísticas se suman más de 17,000 hondureños sancionados por conducir bajo los efectos del alcohol u otras sustancias, una conducta que continúa siendo motivo de preocupación para las autoridades.
Ante este panorama, Morell respaldó la discusión de sanciones más severas para quienes infrinjan las normas de tránsito y resumió su postura con la expresión: "Grandes males, grandes remedios". No obstante, señaló que las posibles medidas deben examinarse en una mesa técnica que estudie las estadísticas y determine qué acciones pueden contribuir de manera efectiva a reducir los accidentes.