Tegucigalpa, Honduras. La discusión en el Congreso Nacional alrededor de la reforma al subsector eléctrico ha trascendido las fronteras legislativas para situarse en el ámbito de las relaciones diplomáticas y la inversión extranjera.
En medio de intensas negociaciones para someter el dictamen a su debate final, se conoció de acercamientos directos entre representantes diplomáticos y miembros de la cámara legislativa para analizar el alcance de la normativa energética.
Las conversaciones ocurren en un contexto donde el sector energético requiere inversiones millonarias para solucionar las fallas de transmisión y distribución que aquejan al país.
Representantes diplomáticos norteamericanos han mostrado un marcado interés en el desarrollo del marco regulatorio, buscando garantías para la seguridad jurídica y el fomento del capital privado.
"Realmente Estados Unidos está muy interesado en invertir en Honduras y bienvenido, esa inversión la necesitamos. He tenido pláticas, pláticas muy amenas con ciertas personas de la Embajada de Estados Unidos, me han invitado de la embajada, hemos platicado, me han preguntado principalmente mi punto de vista", expresó Alia Kafati, diputada liberal.
Injerencia extranjera
Frente a las especulaciones surgidas en los pasillos del Poder Legislativo sobre supuestos intentos de injerencia para forzar la privatización de la estatal eléctrica, los intercambios diplomáticos han priorizado aclarar la postura institucional de la nación norteamericana.
Las partes coinciden en que la prioridad radica en estabilizar el sistema sin traspasar la propiedad de los activos públicos a manos privadas.
Asimismo, la congresista descartó haber sido víctima de coacciones o señalamientos intimidatorios durante los encuentros sostenidos con los delegados estadounidenses.
En su lugar, calificó las reuniones como un espacio de intercambio técnico donde expuso sus reservas sobre el proyecto impulsado por el Poder Ejecutivo. "Ellos están muy interesados en venir a invertir en esto de la energía. Ellos no tienen ninguna intención de quedarse con la Enee, de privatizar la Enee, eso sí lo han dejado absolutamente claro, a ellos no les interesa eso", manifestó Kafati.
El debate legislativo también se ha visto envuelto en especulación sobre supuestas presiones externas ligadas al posible retiro o cancelación de visas de ingreso a suelo estadounidense como medida de persuasión hacia los parlamentarios opuestos a la iniciativa energética.
Estas versiones han cobrado fuerza en el ambiente político parlamentario durante las últimas horas.
Ante estos rumores sobre posibles sanciones o revocaciones del documento de viaje, la parlamentaria liberal sostuvo una postura de tranquilidad al afirmar que su actuación se enmarca estrictamente en el ejercicio de su labor legislativa y constitucional.
"La visa es un derecho que da Estados Unidos, no es una obligación de ellos tener que darnos la visa. Mi visa está vigente hasta el 2028. Si ellos por alguna razón sienten que yo no debería tener la visa, pues ese es criterio de ellos, pero yo no he hecho nada ilegal", declaró la diputada.
A pesar de los canales de diálogo abiertos con diversos sectores y de los intercambios de criterios técnicos con autoridades de la Comisión Reguladora de Energía Eléctrica (CREE), la postura de la congresista se mantiene firme en votar en contra del decreto si no se corrigen vacíos legales que a su juicio comprometen el patrimonio estatal.
La legisladora insistió en que el proyecto actual carece de los candados institucionales necesarios para prevenir futuros procesos de privatización desordenada, por lo que reiteró su compromiso de mantener una posición independiente frente al dictamen final que se discuta en la cámara.
"La verdad es que mi voto siempre seguirá en contra. Como le digo, yo les he presentado a ellos, así como se lo he presentado a la CREE, mis observaciones del porqué no siento que esta reforma está bien redactada, que sí hay unas lagunas legales que se pueden usar para privatizar la Eneeen un futuro", enfatizó Kafati.