San Pedro Sula, Honduras.

Las últimas 24 horas de Juan Carlos “El Tigre” Bonilla Valladares han sido convulsas. Ayer, antes del mediodía, abordaba un avión de la DEA desde Tegucigalpa, con destino a Estados Unidos. Al filo de la medianoche, ya estaba en Nueva York, resguardado por policías de aquel país.

Esta mañana, esposado de pies y manos, el hombre del “semblante duro”, se plantaba casi cabizbajo ante la jueza federal Katharine H. Parker, en la Corte del Distrito Sur de Nueva York.

Allí mismo, ayer, otro hondureño escuchaba durante 33 minutos las ponencias del juez Kevin Castel, los fiscales y sus abogados defensores. Ese era Juan Orlando Hernández, expresidente de Honduras (2014-2022), acusado por cargos relacionados al narcotráfico, similares a los de Bonilla Valladares, exdirector de la Policía Nacional de Honduras.

“El Tigre” dijo no poder costear un equipo de abogados para defenderse en Estados Unidos. Por ello, la jueza le asignó un letrado público. En Honduras ocurrió lo mismo.

En su posición como director de la Policía Nacional, la DEA (Administración de Control de Drogas) lo sindica como uno de los “facilitadores” del tráfico de drogas a gran escala con destino Estados Unidos.

SOCIO DE JUAN ORLANDO HERNÁNDEZ

La administradora de la DEA, Anne Milgram, dijo: “El expresidente hondureño Juan Orlando Hernández no habría llegado al poder y no se habría beneficiado con éxito de las ganancias masivas de las drogas si no hubiera sido por su amplia red de asociados corruptos. Estos asociados, incluido Bonilla Valladares, también explotaron sus posiciones para traficar cocaína a los Estados Unidos y proteger violentamente a otros traficantes de drogas con conexiones políticas, todo para su propio beneficio personal”.

Añadió: “Bonilla Valladares traicionó aún más al pueblo hondureño al usar su placa de aplicación de la ley para encubrir sus crímenes. La extradición de Bonilla Valladares demuestra una vez más al mundo que los funcionarios corruptos no pueden esconderse detrás de sus posiciones. La DEA, en coordinación con nuestros socios estadounidenses e internacionales, no se detendrá ante nada para llevar ante la justicia a cualquiera que amenace la seguridad y la salud de los estadounidenses”.

HISTÓRICA EXTRADICIÓN

Bonilla está acusado por Estados Unidos de usar y portar ametralladoras y dispositivos destructivos en relación a la conspiración para importar drogas, y usar y portar armas de fuego para promover la conspiración de importación de cocaína.

La extradición de Juan Carlos Bonilla, que fue acusado en abril de 2020 y solicitado por Estados Unidos en mayo de 2021, fue aprobada por un juez natural de Tegucigalpa el 8 de abril.

En abril de 2020, el fiscal del distrito de Manhattan, Geoffrey Berman, indicó que Bonilla jugó un “papel clave en una conspiración internacional de tráfico de drogas”.

Dijo además que Bonilla cometió delitos en nombre del exdiputado Juan Antonio “Tony” Hernández, quien en marzo de 2021 fue condenado a cadena perpetua más 30 años de prisión, “y de su hermano el presidente”, en referencia al ahora exgobernante Juan Orlando Hernández, entre ellos “el asesinato de un traficante rival”.

Ejerció como director de la Policía Nacional entre 2012 y 2013 durante el Gobierno que presidió Porfirio Lobo (2010-2014). Con Bonilla suman al menos 31 los hondureños que han sido extraditados a Estados Unidos por narcotráfico, desde 2014.