La crisis financiera que atraviesa el Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS) tiene como principal causa una deuda histórica acumulada por el Estado y el sector privado que supera los 18 mil millones de lempiras. Así lo denunció Ricardo Rueda, presidente de la Asociación de Médicos del IHSS.
De acuerdo con el galeno, aunque los trabajadores afiliados cumplen puntualmente con el pago de sus aportaciones —ya que la cuota es deducida directamente de sus salarios—, la parte patronal no es transferida en su totalidad a la institución.
“El derechohabiente siempre paga su parte, pero el Estado y muchas empresas no cumplen con su obligación. El Estado es un deudor histórico con más de 12 mil millones de lempiras acumulados en los últimos 15 años, mientras que la empresa privada debe más de 6 mil millones”, afirmó Rueda.
El médico advirtió que este incumplimiento ha provocado un grave déficit financiero que impacta directamente en la atención a los asegurados. Entre las consecuencias más críticas se encuentra la falta de insumos médicos, especialmente en el área quirúrgica.
Suspensión de cirugías
Según explicó, el IHSS se ha visto obligado a suspender cirugías electivas debido a la escasez de materiales, limitándose a realizar únicamente procedimientos de emergencia como cesáreas, apendicitis y otras intervenciones impostergables.
“Esa es la crisis real que estamos viviendo dentro del Seguro Social. No hay insumos suficientes y eso perjudica directamente a miles de derechohabientes”, señaló Rueda.
Ante este panorama, el dirigente gremial expresó su expectativa de que el nuevo director ejecutivo del IHSS asuma de inmediato el control de la situación e implemente medidas urgentes para sanear las finanzas de la institución y restablecer integralmente los servicios de salud.
Sobre el tema, Luis Larach, dirigente empresarial, se pronunció sobre la situación del IHSS y calificó el asunto como uno de los más relevantes para la sociedad, en especial para los trabajadores del sector privado.
Larach reconoció que el gobierno ha priorizado la salud pública; no obstante, sostuvo que el IHSS arrastra problemas estructurales derivados de la politización, la corrupción, el despilfarro de recursos y la falta de profesionalización en su administración.
“El Seguro Social debe gestionarse con criterios técnicos y meritocráticos. Se necesitan administradores profesionales, con estabilidad en sus cargos y una planificación estratégica clara sobre el rumbo de la institución”, expresó.
Asimismo, advirtió que el IHSS enfrenta una mora en salud igual o incluso mayor que la del sistema público, producto de la falta de planificación, orden y digitalización de procesos.
Indicó que muchos trámites aún se realizan de forma manual, lo que ocasiona pérdida de citas médicas y retrasos de hasta seis u ocho meses en procedimientos y cirugías urgentes.