Los trabajos iniciales para la elaboración del plan nacional de lectura de la Biblia arrancarán esta semana en el Congreso Nacional, tras la conformación de una comisión especial encargada de analizar la propuesta que pretende incentivar la lectura bíblica en los centros educativos públicos y privados de Honduras.
El diputado Arnold Burgos, presidente de la comisión especial, confirmó que el objetivo del plan es brindar a niños y jóvenes la posibilidad de acercarse a la Biblia como una herramienta para fortalecer valores y principios dentro de la sociedad.
“El plan nacional de lectura de la Biblia busca que se lea la palabra de Dios tanto en los centros educativos públicos como privados”, manifestó el congresista.
Burgos resaltó que se trata de la primera comisión del actual Congreso Nacional integrada por representantes de los cinco partidos políticos, lo que, a su criterio, refleja un consenso amplio en torno a la iniciativa.
Según explicó, la primera reunión oficial se desarrollará el martes a las 10:00 de la mañana y contará con la participación de distintos sectores, con el fin de iniciar un proceso de diálogo y socialización del plan.
“Vamos a convocar a la Secretaría de Educación, a la sociedad civil y a representantes de la Iglesia Católica y Evangélica, tal como lo ha instruido el presidente del Congreso, Tomás Zambrano”, detalló.
El diputado enfatizó que la propuesta no tiene como finalidad imponer una doctrina religiosa dentro del sistema educativo, sino ofrecer una alternativa formativa.
“Aquí no queremos imponer absolutamente nada; simplemente queremos que los niños y los jóvenes tengan la oportunidad de escuchar la palabra de Dios”, afirmó.
Dentro del análisis legislativo, Burgos adelantó que se contempla la posible reforma de los artículos 77 y 151 de la Constitución de la República, vinculados con el sistema educativo y el carácter laico del Estado.
“Se buscará reformar dos artículos de la Constitución de la República, el 77 y el 151. Según lo ha dicho el diputado Mario Pérez, se reformaría esta figura para que pase a decir un Estado cristiano”, explicó.
El presidente de la comisión sostuvo que el conocimiento de la Biblia puede contribuir a la formación integral de los estudiantes y fortalecer el vínculo entre la escuela y el hogar.
Respecto a la participación de otros credos religiosos, Burgos reconoció que diversos grupos podrían solicitar su inclusión en el proceso de discusión.
“Van a pedir espacio los Testigos de Jehová, los mormones y otras religiones. Por eso es importante que también se integre la sociedad civil”, indicó.
Aunque reconoció que la iniciativa ha generado cuestionamientos, el diputado consideró que el debate es parte natural de cualquier propuesta de alcance nacional.
En paralelo, sectores religiosos y sociales han expresado su respaldo al proyecto, al considerar que la lectura bíblica puede contribuir al fortalecimiento de valores como el respeto, la convivencia y la responsabilidad en las nuevas generaciones.
Asimismo, legisladores de distintas bancadas destacaron que la integración multipartidaria de la comisión representa un respaldo político significativo, al abrir un espacio de diálogo amplio antes de adoptar una decisión definitiva sobre la implementación del Plan Nacional de Lectura de la Biblia.
La comisión especial dispone de un plazo de 30 días para estructurar el plan completo y presentar la iniciativa como un proyecto de ley.