Pablo Lavallén explotó como nunca tras el polémico triunfo de Real España sobre Marathón este domingo en el clásico sampedrano. El DT de los verdes vio la tarjeta roja tras encarar al cuerpo arbitral encabezado por Jefferson Escobar cuando terminó el encuentro.
Lavallén se sintió muy perjudicado por las decisiones de los jueces, sobre todo cuando Carlos "Chuy" Pérez había marcado en el tramo final luego de partir en buena posición, pero su tanto fue anulado por un fuero de juego que no existía.
Seguidamente, vino la otra jugada polémica que terminó con el penal de Eddie Hernández en el último suspiro para conseguir los tres puntos y darle el liderato a los aurinegos.
Una vez finalizado el compromiso, Lavallén ingresó al campo y discutió con los árbitros. Después regresó con un celular para mostrarles que se habían equivocado y ahí vio la cartulina roja.
Tras toda la polémica, fue el momento de conocer el acta arbitral de Jefferson Escobar donde asegura que expulsó al entrenador de Marathón por "ingresar" al terreno de juego y "desaprobar" las decisiones. Sin dar más detalles.
"Expulsé al entrenador del equipo Marathón. Una vez finalizado el partido ingresó al terreno a desaprobar mis decisiones arbitrales con un celular en la mano diciendo, 'me robaron'... Una vez finalizado el partido ingresó al terreno de juego el jugador no uniformado del equipo Marathón Brian Farioli a desaprobar mis decisiones arbitrales", dice en el acta.
También señaló las cinco amonestaciones por parte de los verdes: Javier Rivera al minuto 66 por golpe temerario, Maylor Núñez al 77' por falta táctica, César Samudio al 90+1' por dogso con disputa; y los asistentes Matías Cammareri y Mauricio Suazo por desaprobar".
En el lado de Real España solo hubo tres tarjetas amarillas: "Daniel Aparicio al minuto 25 por entrada temeraria, Ángel Sayago al 84' por golpe temerario y Roberto Sorto al 90+5' por entrada temeraria".
En relación a Pablo Lavallén, considerando sus infracciones tras el clásico y en rueda de prensa, el castigo mínimo sería de cuatro 4-5 partidos de suspensión, además de la prohibición de acceso a estadios por el mismo periodo y una multa máxima de 30,000 lempiras.
La Comisión Nacional de Disciplina podría incrementar esta sanción si las circunstancias lo ameritan.