24/09/2022
01:09 AM

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Casm pide al nuevo gobierno atender con urgencia la migración irregular

La violencia y el desempleo son los principales detonantes de la migración hacia México y Estados Unidos.

San Pedro Sula, Cortés.

Organismos que abordan constantemente la migración irregular coinciden que el aumento de los flujos migratorios en Honduras durante los últimos 12 años, justo a partir de 2009 constituye una señal de alerta roja como máxima expresión de la más grave crisis humanitaria que ha vivido el país en los últimos tiempos.

La cifra de hondureños deportados entre enero y noviembre de este año, principalmente de Estados Unidos y México, aumentó un 33.8%, según cifras divulgadas por el Observatorio Consular y Migratorio de Honduras. Los datos oficiales dan cuenta de que en estos 11 meses fueron deportados 48,051 hondureños, un 33.8 % más que las 35,900 personas retornadas en el mismo período de 2020.

Estados Unidos deportó en el período estudiado a 6,871 hondureños, incluidos 1,341 niños y adolescentes, algunos no acompañados. Por su parte, México retornó por vía aérea a 7,803 migrantes hondureños indocumentados, entre ellos 2,042 menores de edad.

Otros 32.744 hondureños, incluidos 2.924 menores de edad, fueron deportados también por las autoridades mexicanas vía terrestre, mientras que 632 nacionales fueron repatriados desde países centroamericanos, según el informe.

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La Comisión de Acción Social Menonita (Casm) pidió al nuevo gobierno que encabezará Xiomara Castro a partir del 27 de enero de 2022, realizar cambios a corto, mediano y largo plazo de cara a la respuesta integral e inmediata al problema de la migración irregular.

Desde la década de 1980, Estados Unidos es el principal país de destino de los emigrantes hondureños debido a los lazos históricos, económicos, políticos y culturales, así como la proximidad geográfica.

La entidad pidió definir estrategias y políticas públicas para resolver las causas que generan este fenómeno como el desempleo, la violencia y la verdadera reactivación productiva en el campo y en la ciudad, que conlleve el desarrollo económico con justicia y equidad social.

La institución cristiana recordó la importancia de cumplir la Ley de Protección al Hondureño Migrante y su Familia brindando atención a personas en situación de movilidad humana y descentralizar los fondos necesarios a las entidades autónomas y municipales.

En tanto, a los gobiernos locales pidió asumir un rol más protagónico ante el fenómeno de la migración irregular, definiendo modelos de atención y respuesta integral ante esta problemática.

Casm considera necesario fortalecer las unidades municipales y centros de atención al retornado, dotándolos de recursos económicos, humanos y logísticos par brindar servicios de calidad a los migrantes deportados.

A los gobiernos de Estados Unidos, México y Guatemala solicitó establecer políticas, protoclos, mecanimos y acciones de protección de los derechos humanos de las personas migrantes, garantizando el respeto a su vida, integridad física, psicológica y moral.

La vicepresidenta de Estados Unidis, Kamala Harris, y la virtual presidenta electa de Honduras, Xiomara Castro, hablaron recientemente sobre migración y su interés de abordar las causas de este fenómeno. Se comprometieron, además, a trabajar juntas y a profundizar la asociación entre Estados Unidos y Honduras.

Por otro lado, la subsecretaria de Estado de Estados unidos para Seguridad Civil, Democracia y Derechos Humanos, Uzra Zeya, y la presidenta electa Xiomara Castro, hablaron el pasado domingo sobre la lucha contra la corrupción, el abordaje de la migración y la promoción de los derechos humanos.

En todo 2020 fueron deportados 136,588 hondureños, la mayoría de México y Estados Unidos, lo que supone un 66.5 % menos que los 109,185 repatriados en 2019, según las cifras del Observatorio Consular.

En Estados Unidos viven alrededor de un millón de hondureños, entre residentes legales e indocumentados, que han escapado de situaciones que afectan al país como la violencia.

Los menores que cada año intentan llegar a Estados Unidos, según organismos de derechos humanos, lo hacen con la idea de reencontrarse con familiares y por la violencia que sufre el país.

La falta de empleo y la inseguridad en Honduras son las causas que los inmigrantes hondureños alegan para irse en caravana, una modalidad que se ha venido dando desde el 13 de octubre de 2018, cuando se fueron más de 4,000 personas, según diversas fuentes, de los que algunos pudieron llegar hasta Estados Unidos.