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22/05/2022
11:37 PM

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Cancelan crucero de Norwegian Pearl que haría escala en Roatán

Algunas navieras suspendieron sus itinerarios por el Caribe por la variante ómicron, pero otras mantienen sus viajes que incluyen destinos como Islas de la Bahía.

ROATÁN. La oleada de casos de la variante ómicron obligó a la empresa de cruceros Norwegian Cruise Line, con sede en Miami, a cancelar y modificar una decena de próximos viajes por el Caribe. La compañía reportó varios contagios de la enfermedad entre sus tripulantes.

Uno de los cancelados fue el “Norwegian Pearl”, crucero con capacidad para casi 2,400 pasajeros y 1,100 tripulantes, que debía hacer escalas en Cartagena, Colombia; el Canal de Panamá/Lago de Gatún, Panamá; Colón, Panamá; Puerto Limón, Panamá; Roatán, Islas de la Bahía, Honduras; Harvest Caye, Belice y Costa Maya, México.

El buque regresó este miércoles a Miami y tenía programado navegar en un itinerario de ida y vuelta por el Caribe de nueve días, desde el 5 de enero hasta el 14 de enero de 2022.

Agenda se mantiene

Pese a esta cancelación, por ahora, la temporada de cruceros 2022 para Honduras no está afectada, informaron ejecutivos de los puertos de cruceros de Roatán.

Las autoridades de salud y de turismo de la isla vigilan que los trabajadores y turistas cumplan con las medidas de bioseguridad al bajar de los cruceros.

“Todo sigue en orden, no tenemos cancelaciones. La temporada sigue vigente, a la espera de lo que vaya sucediendo y lo que pueda considerar el Gobierno a través de la Secretaría de Salud, si van a tener alguna restricción o las compañías”, dijo Jorge Guillén, gerente del puerto Mahogany.

Para la tercera semana de enero, el muelle recibirá cuatro embarcaciones más. “Estamos comenzando un buen año. Esperamos seguir en pie y lo que deseamos es que no vuelva a parar porque nos afecta a todos”, agregó Guillén.

En el puerto de cruceros de Roatán mañana se espera la llegada del crucero Silver Spirit.

El lunes arribarán otras embarcaciones: el Seven Seas Splendor, y el Norwegian Joy.

El 11, 12 y 13 de enero, el Odyssey OTS, Jewel OTS y el World Voyager, respectivamente.

Los beneficios de la temporada crucerista no solo son para el sector del turismo, sino al comercio de la isla, el transporte y el resto de los prestadores de servicios.

Cada arribo de cruceros deja una derrama económica al país de aproximadamente 500,000 dólares (unos 12.5 millones de lempiras). Según datos del Instituto Hondureño de Turismo (IHT), un aproximado de 270,000 familias se sustentan con la actividad turística, ya sea con la generación de empleos o la prestación de servicios.

Solo entre marzo y septiembre de 2020, debido a la suspensión de la temporada de cruceros, las navieras presentaron pérdidas globales de 77,000 millones de dólares.

La suspensión de llegada de cruceros también provoca que los ingresos de la alcaldía de Roatán caigan en un 40%, conforme estiman las autoridades municipales.

Cancelan crucero de Norwegian Pearl que haría escala en Roatán