El presidente estadounidense George W. Bush despachó a su gabinete antenoche con el argumento que estaba cansado, pero en vez de ir a su dormitorio, salió hacia la Base Andrews, donde abordó el Air Force One rumbo a Bagdad, en una visita organizada con un secreto obsesivo.
Tan secreto fue el traslado de Bush a Irak que ni siquiera el nuevo primer ministro iraquí Nuri al-Maliki fue informado de ella.
Maliki y su gabinete esperaban mantener una teleconferencia con Bush y su plana mayor, por lo cual se trasladaron a la embajada estadounidense en la “Zona Verde” de Bagdad, el área con mayores medidas de seguridad, explicó el asesor de Bush, Dan Bartlett.
Recién cuando el helicóptero que trajo al mandatario estadounidense tocó tierra en el lugar, al-Maliki y su personal fueron enterados de que la entrevista con Bush sería en persona.
Aviso
La Casa Blanca emitió un comunicado que puntualizaba que el presidente se reuniría durante los dos días siguientes en Camp David con su gabinete, y que luego mantendría una teleconferencia con Bagdad para analizar los próximos pasos de Estados Unidos en Irak y apoyar al nuevo gobierno iraquí.
Bush manifestó a sus allegados que estaba cansado y que se iría a acostar.
El mandatario norteamericano tiene el hábito de acostarse temprano.
15 minutos después se encontraba a bordo de un helicóptero que lo llevó a la base de la fuerza aérea Andrews, donde abordó el Air Force One para dirigirse a Bagdad.
A las 9:07 pm, Bush ascendió al avión y anunció a los periodistas a bordo que “El Potus está abordo”, usando el acrónimo del servicio secreto utilizado para señalar al presidente de Estados Unidos.
Cuando el avión de Bush despegó, sólo el vicepresidente Dick Cheney, la secretaria de Estado Condoleezza Rice, y el secretario de Defensa Donald Rumsfeld, sabían del viaje.
Arribo
Bush llegó a Bagdad y abordó un helicóptero que seis minutos después lo dejó en la “Zona Verde”, donde le esperaba al-Maliki y otros líderes iraquíes, informados en ese momento de su llegada.
“Cuando se están tratando asuntos que tienen enormes consecuencias, la seguridad de nuestro país, la seguridad de Medio Oriente y se están tomando decisiones monumentales, es muy importante poder encontrarse personalmente con el nuevo líder con quien se tomarán las decisiones”, precisó Bartlett.
Así ocurrieron las cosas.
6
Miembros
Del gabinete de gobierno del presidente de Estados Unidos, George W. sabían del secreto viaje hacia Irak.
Bush está optimista con el futuro de Irak
El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, se mostró optimista con respecto al futuro en Irak y dijo que regresa del país árabe con una “impresión muy positiva” del primer ministro iraquí, Nuri al Maliki.
En total, Bush pasó algo más de 5 horas y 40 minutos en la capital iraquí, a donde había llegado a las 16.08 hora local, tras un vuelo de unas once horas.
El presidente se mantuvo durante toda su visita en la “Zona Verde”, el complejo estadounidense en Bagdad que está protegido y que alberga a su embajada.
Su primera parada fue una reunión con el primer ministro iraquí, Nuri al Maliki, y con otros miembros del nuevo gobierno de Bagdad.
Los iraquíes y Bush se conectaron por videoconferencia con miembros del propio equipo de Gobierno estadounidense, que estaban reunidos en la residencia presidencial de Camp David, Maryland.
Bush también se reunió con el general George Casey, comandante de las fuerzas estadounidenses en Irak, y finalizó su visita con una arenga a unos 800 soldados y civiles reunidos para la ocasión.
Fue muy expresivo a la hora de señalar lo que él quiere llevar a hacer al gobierno.