25/02/2026
12:07 AM

Bienes equivalentes de Rafael Callejas, Hawit y Asfura pueden ser incautados

La Oabi tomó posesión de tres cuentas por el Fifagate y reportó que en dos de estas había solo 10,731.60 lempiras.

Tegucigalpa, Honduras

Los dueños de las cuentas bancarias usadas supuestamente para recibir sobornos del Fifagate y que fueron vaciadas podrían perder otras propiedades equivalentes a los montos de las coimas, según la Ley de Privación de Dominio de Bienes de Origen Ilícito.

Esto implica que otros capitales de los expresidentes de la Federación Nacional Autónoma de Fútbol de Honduras, Rafael Leonardo Callejas y Alfredo Hawit, y Andrés Asfura se exponen al comiso. La norma establece que cuando sea difícil encontrar las ganancias ilícitas sujetas al comiso, la justicia podrá a decretar en juicio la privación definitiva sobre otros bienes equivalentes.

El Juzgado de Privación de Dominio ordenó la incautación de cuentas bancarias, pero las mismas estaban casi vacías. En la cuenta de la Inmobiliaria Santa Fe, propiedad de Callejas, había 2,369.79 lempiras, en la de Hawit se encontró un saldo de 8,361.81 lempiras.

El expresidente hondureño, Rafael Callejas, fue liberado el jueves anterior bajo una fianza de 4 millones de dólares dos días después de declararse no culpable ante la justicia federal de Nueva York de los cargos en su contra en el escándalo de corrupción de la FIFA.

Callejas, presidente de Honduras entre 1990 y 1994 y titular de la Federación Nacional Autónoma de Fútbol de Honduras (Fenafuth) hasta agosto pasado, rechazó el martes los ocho cargos que se le imputan por asociación delictiva, fraude y lavado de dinero.

El exmandatario de 72 años y uno de los 16 nuevos procesados en el escándalo de corrupción de la FIFA que estalló en mayo pasado, fue detenido el lunes por el FBI en Miami (sureste), ciudad a la que viajó en un vuelo privado desde Tegucigalpa.

La fiscalía federal de Estados Unidos lo acusó el pasado 3 de diciembre de ocho cargos, entre ellos haber recibido sobornos por un total de 1,6 millones de dólares para conceder derechos de transmisión de los partidos disputados por la selección hondureña.