Los efectos de las precipitaciones de la semana pasada continúan generando preocupación en Honduras.
Por ello, la Comisión Permanente de Contingencias (Copeco) decidió mantener la alerta verde en distintos sectores del país, donde las comunidades aún presentan alta vulnerabilidad.
La medida, que se prolongará durante 24 horas a partir de las 6:00 a.m. de este jueves 25 de septiembre, abarca a los departamentos de Santa Bárbara, Ocotepeque, Copán, Lempira e Intibucá. También se incluye a los municipios cercanos al río Ulúa: Pimienta, Villanueva, Potrerillos y San Manuel en Cortés; El Progreso, Santa Rita y El Negrito en Yoro; además de El Ramal del Tigre en Tela, Atlántida. A ello se suma el municipio de Alianza, en Valle.
El Centro Nacional de Estudios Atmosféricos, Oceanográficos y Sísmicos (Cenaos) indicó que la mayor parte del territorio experimentará condiciones secas, aunque se prevén lluvias débiles y dispersas en el oriente por la influencia de humedad transportada desde el Caribe por vientos del este.
El más reciente informe de Copeco confirma los daños ocasionados por la vaguada que azotó al país días atrás: dos personas perdieron la vida y 7,485 resultaron afectadas, pertenecientes a 2,239 familias. Dentro de este grupo, 177 quedaron damnificadas y siete fueron evacuadas de manera preventiva. Otras comunidades en riesgo sumaron 622 damnificados adicionales y 45 evacuados.
Las afectaciones a infraestructura también fueron significativas: 130 viviendas registraron daños parciales y nueve quedaron destruidas, mientras que 39 comunidades permanecieron incomunicadas, entre ellas la Costa de los Amates, en Alianza, Valle.
Frente a este panorama, Copeco aseguró que mantiene monitoreo constante de los ríos Ulúa y Chamelecón, para anticipar cualquier desbordamiento que pueda provocar inundaciones en zonas bajas del norte y occidente.