El exdirector de la Policía Nacional, José Ricardo Ramírez del Cid, y su esposa, Thelma Carmina Umaña Powell, fueron declarados no culpables del delito de lavado de activos en perjuicio de la economía del Estado de Honduras.
La resolución fue emitida por la Sala II del Tribunal de Sentencia en materia de Criminalidad Organizada, Medio Ambiente y Corrupción, al concluir el juicio oral y público.
Tras escuchar la decisión judicial, Ramírez del Cid reaccionó ante los medios y aseguró: "ha sido una larga trayectoria negativa en este recorrido de la vida, todos han sido testigos que son años de estar en esta lucha, pues ahora se hizo justicia".
"Aquí está claro que la verdad siempre va a salir a flote y logramos aún contra viento y marea poder acreditar la inexactitud de los mismos, cosa que como no es cierto no se puede probar", añadió.
El exjerarca policial también expresó satisfacción por el resultado del proceso: "hoy es un día de alegría tanto familiar como del acompañamiento de nuestro abogado, que demuestra su capacidad en cuanto a materia penal".
Con el fallo absolutorio, el tribunal también revocó las medidas de prisión preventiva que pesaban sobre la pareja, dando por finalizado el proceso penal promovido por el Ministerio Público.
Acusación
De acuerdo al Ministerio Público, entre 2007 y 2016, Ramírez del Cid habría realizado movimientos financieros por más de 37 millones de lempiras, en los que existen incongruencias y nexos con actividades ilícitas por un monto que ronda 27 millones de lempiras.
Asimismo, se suma más de un millón de lempiras no justificado por su esposa Thelma Umaña.
El exjefe de la Policía hondureña fue destituido del cargo en mayo de 2012 por el expresidente Porfirio Lobo (2010-2014), en momentos en que se supo que un agente está implicado en el secuestro y asesinato del periodista Alfredo Villatoro.
Las autoridades de Honduras incautaron en 2021 varios bienes del exdirector de la Policía hondureña, luego de identificar "incongruencias en sus ingresos".
El exdirector de la Policía fue detenido el 24 de septiembre de 2024 en España. Sus abogados aseguraron que no se trató de una captura, sino de una entrega voluntaria, que fue negociada con autoridades.