“Lo más bello de Honduras es la calidez de su gente”

Luego de estar en San Pedro Sula, el ruso Yasik Smirnoff visitará las tribus indígenas del país.

En Barandillas disfrutó un jugo de tamarindo.
En Barandillas disfrutó un jugo de tamarindo.

San Pedro Sula, Honduras.

El dinero no ha sido un límite para que a sus 22 años, Yasik Smirnoff haya recorrido 107 países desde que inició un reto personal hace cuatro años en Siberia, Rusia, y ahora se encuentre en San Pedro Sula.

Luego de finalizar su licenciatura en Física Experimental en la Novosibirsk State University, en Novosibirsk, Rusia, decidió que iba a viajar por el mundo para crecer e interactuar con la humanidad y el dinero no sería un límite.

“La gente sigue el patrón de vida de crecer, casarse, tener hijos, jubilarse y morir, pero eso no va conmigo. Los límites están en nuestras mentes y el dinero se ha convertido en un ídolo que limita a la gente cuando solo es una herramienta. Yo he cruzado el mundo en caballo, en botes, en lo que sea”, dijo el ruso a LA PRENSA.

Lo acompaña una pequeña mochila y desde que salió de Rusia ha trabajado en 200 cosas diferentes en los países donde ha estado para continuar con su viaje.

“En Honduras, ya trabajé como fotógrafo; en México, hice de torero; en Tanzania, trabajé cuidando leones en un área de protección animal y en Georgia, fui pastor de ovejas.

En Siria trabajé como recolector de objetos católicos como libros y pinturas debido a que en la guerra se podían destruir. He hecho de todo”, cuenta entre risas. En San Pedro Sula afirma que el concepto de “ciudad más violenta del mundo” es erróneo y que lo más bello de Honduras son la calidez de su gente y sus mujeres.

La gente de Honduras es muy amistosa. En Europa y Estados Unidos tienen la idea errónea de que este país es muy violento. Esto es falso”. En su estadía en Honduras convivirá con lencas, tolupanes y otras etnias; luego seguirá su ruta a Sudamérica.

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La Prensa