"Quiero dejar claro que no soy sicario": Comisionado de Policía

La masacre en Silín, Colón, ocurrida en 2008 dejó 10 muertos y cuatro heridos.

Comisionado Osorto Canales recibió un ascenso en la Policía Nacional de Honduras.

Tegucigalpa, Honduras.

El ascenso del ahora comisionado de Policía Henry Osorto Canales el pasado martes reabrió las heridas de una de las masacres en la historia de Honduras ocurrida el 3 de agosto de 2008 en Silín, Colón.

Entre aplausos y críticas, Osorto recibió su ascenso en el Congreso Nacional donde varios diputados de Libre, según denunció el mismo Osorto, lo llamaron delincuente y sicario. Sacaron sus silbatos en señal de protesta por el ascenso.

En el enfrentamiento resultaron 10 personas muertas y cuatro heridas en el tramo carretero entre la comunidad de Marañones y Honduras Aguán, entre las víctimas estaban campesinos y familiares de Osorto Canales.

La versión de Osorto

El comisionado recién ascendido, René Osorto Canales pidió en la mañana del jueves en el programa de televisión Frente a Frente que se le deje de tildar de asesino, ya que él fue víctima del asesinato de toda su familia, pide además que se pare la controversia entre él y los campesinos del departamento de Colón, caribe hondureño.

"El 2008 murió mi papá, Vicente Osorto, un hombre de 90 años que necesitaba ayuda para levantarse, él murió quemado, le pusieron gasolina y lo quemaron dentro de la casa...", dijo Osorto, quien quiso proseguir, pero se lo impidieron las lágrimas.

"Mi familia fue rodeada por 80 personas, ellos estaban encerrados, y al ver que no salían, le metieron fuego a la casa; cuando mis familiares, producto del fuego, iban saliendo, los iban rematando uno por uno, el único que no murió a disparos fue mi papá porque no podía levantarse, murió quemado", expresó Osorto.

"Un sobrino me llamó y me dijo: tío estoy pegado, me estoy muriendo, en eso, uno de los delincuentes agarró el teléfono y me dijo: mira coronel, ¿eso querías? Acá te estamos matando a toda tu familia", relató el comisionado.

"No soy sicario, no soy un delincuente, tampoco un matón a sueldo", dijo el comisionado René Osorto Canales que recibió recientemente un ascenso con marcada oposición en el Congreso Nacional.

"Lo dejaron entredicho los diputados de Libre, son unos irresponsables, no sé porqué la tienen contra mí", dijo Osorto quien reiteró que "ya son siete años, resultados no han habido, solo hay un preso", manifestó.

Según el diputado de Libre por el departamento de Colón, Wilfredo Paz, el ahora comisionado amenazó de muerte en su momento al congresista Rafael Alegría.

Reacciona Rafael Alegría

"Me están haciendo aparecer a mí como responsable de esos hechos, estos problemas son problemas agrarios se generan por la falta de solución al problema de la tierra", expresó el diputado del partido Libertad y Refundación (Libre).

"Lo que se dijo es que hay una denuncia de organismos de derechos humanos contra el comisionado. Si el comisionado Osorto no tiene ninguna responsabilidad pues no la tiene, y si la tiene que asuma", dijo Alegría.

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Antecedentes

La causa de la matanza fue la lucha entre campesinos y terratenientes por mantenerse en los predios donde antes funcionaba el Centro Regional de Entrenamiento Militar, Crem.

“Nosotros le pedimos calma al movimiento porque no queríamos que esto llegara hasta estos límites. A las 5.30 de la mañana Henry Sorto y Pedro Sorto llegaron al lugar armados con fusiles Ak 47. Llamamos a la policía de Trujillo para que fuera a ver la casa de los Sorto, les pedimos personalmente que fueran a desarmar a esa gente para que no termináramos en una tragedia", dijo hace algunos años Adolfo Cruz, dirigente campesino.

"Ellos dijeron que no podían hacer nada en ese aspecto. Ante la negativa de la Policía tomó fuerza el problema”, dijo en ese entonces el dirigente. Los campesinos tomaron la casa de los Sorto a la fuerza y encerraron al grupo de personas que estaban en el inmueble. Le prendieron fuego a la vivienda. Algunas de las víctimas murieron calcinadas y otras por heridas de machete y balas.

La Prensa