Presidente de Honduras considera "indignante" condena a su hermano Tony Hernández

El exdiputado hondureño Juan Antonio Tony Hernández fue sentenciado este martes a cadena perpetua más 30 años de prisión por un juez federal de Nueva York, Estados Unidos.

El presidente agregó que acudirán a 'otras instancias' para probar la inocencia de su hermano.

Tegucigalpa.

El presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, calificó el martes de "indignante" la condena a cadena perpetua por narcotráfico impuesta en Estados Unidos contra su hermano, Tony Hernández, a quien fiscales de Nueva York creen colaborador del gobernante en el negocio de la droga.

"Amigos, compañeros de trabajo, también a mis correligionarios. Esto que ha ocurrido hoy es algo duro para la familia, duro en lo personal. No se lo deseo a nadie. Me resulta indignante. Me resulta increible que los testimonios falsos de asesinos confesos sean escuchados y valorados de esa forma", dijo en una declaración distribuida a la prensa por la Presidencia Juan Orlando Hernández.

Agregó que acudirán a "otras instancias" para probar la inocencia de su hermano.

El mandatario asegura tener en su poder transcripciones de grabaciones hechas por la Administración de Control de Drogas (DEA) de Estados Unidos en 2013, donde narcotraficantes que hoy los acusan, aseguraban que no podían negociar con él.

Agregó que "hay otras instancias en las que tarde o temprano se va a probar quién es quién en Honduras".

Tanto el presidente como su familia aseguran que la condena a Tony se basa en testimonios falsos de excapos de la droga que él ayudo a extraditar y que buscan obtener beneficios carcelarios.

"El jurado fue influenciado por la fiscalía con historias falsas que narcotraficantes expusieron en un afán de venganza", sostuvo la familia.

"Juan Antonio Hernández es inocente y ante una decisión absolutamente injusta, inhumana ha decidido acudir en apelación", subrayó.

"Lo paradójico" de la sentencia "es que EEUU avaló a Joh [iniciales del presidente] y lo ha protegido con sus crímenes y fraudes", comentó por su parte el derrocado expresidente Juan Manuel Zelaya.

Hernández, en el poder desde 2014, fue reelecto en 2017 para un segundo mandato -que termina en enero de 2022-, en medio de acusaciones de fraude. Pese a un llamado de la OEA para repetir los comicios, Estados Unidos reconoció su triunfo.

- "Con total impunidad" -

Para los fiscales de Nueva York, "el acusado era un congresista hondureño que, junto a su hermano Juan Orlando Hernández, desempeñó un papel de liderazgo en una conspiración de narcotráfico violenta y auspiciada por el Estado".

Tony Hernández operaba "con total impunidad" gracias a la protección de su hermano y contribuyó a la "putrefacción" de las instituciones de Honduras, dijo asimismo la acusación durante el juicio.

Un testigo de la fiscalía, el excapo del narcotráfico y exalcalde hondureño Alexander Ardón, declaró en el proceso que presenció una reunión en 2013 en la que el ahora encarcelado Joaquín "Chapo" Guzmán, entonces jefe del mexicano cártel de Sinaloa, entregó un millón de dólares en efectivo a Tony Hernández para la campaña electoral de su hermano.

El excapo del cartel Los Cachiros, Leonel Rivera, contó por su lado que le pagó 250.000 dólares en sobornos.

- Todos desde 2006 -

El presidente de Honduras también fue acusado por fiscales estadounidenses de ser socio de otro narcotraficante hondureño, Geovanny Fuentes Ramírez, hallado culpable de tráfico de droga el 22 de marzo tras un juicio presidido por el mismo juez Castel. El gobernante también niega esos cargos.

Durante el juicio de Fuentes, los fiscales estadounidenses aseguraron que todos los presidentes de Honduras desde 2006 han recibido sobornos de narcotraficantes a cambio de protección y de la promesa de no ser extraditados.

Fabio Lobo, hijo del expresidente de Honduras Porfirio "Pepe" Lobo (2010-2014) -del Partido Nacional, el mismo que los Hernández- fue condenado a 24 años de cárcel en Nueva York en 2017 por ayudar a traficar 1,4 toneladas de cocaína a Estados Unidos.

La Prensa