Familia de Tony Hernández: "Recibimos con mucho dolor la condena injusta"

Tony Hernández fue sentenciado este martes a cadena perpetua más 30 años de prisión por un juez federal de Nueva York, Estados Unidos

Un juez federal de Estados Unidos dictó hoy la sentencia por tráfico de drogas a Juan Antonio (Tony) Hernández.

Tegucigalpa.

La familia de Juan Antonio Tony Hernández, hermano del presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, calificó este martes la sentencia de cadena perpetua dictada este martes contra él por un juez en Estados Unidos como "injusta e inhumana" y afirmó que el exparlamentario "es inocente".

"Recibimos con mucho dolor la condena injusta emitida este día por el Tribunal de Nueva York contra una persona que, con valentía, decidió enfrentarse al sistema judicial estadounidense para probar su inocencia", señaló la familia de "Tony" Hernández en un comunicado divulgado en Tegucigalpa.

"Tony" Hernández, diputado en el Congreso hondureño entre 2014 y 2018, fue sentenciado este martes a cadena perpetua más 30 años de prisión por tráfico de narcóticos por el juez Kevin Castel luego de ser declarado culpable en un tribunal de Manhattan, Nueva York, el 18 de octubre de 2019.

En el juicio contra el hermano del presidente hondureño, celebrado en octubre de 2019, "no se presentó una sola evidencia que probara la participación de Juan Antonio en los cuatro delitos que se imputaron", señaló su familia.

Lamentó que el jurado, "influenciado por la Fiscalía para el Distrito Sur de Nueva York, haya creído todas las historias falsas que narcotraficantes expusieron en un afán de venganza contra aquellos que, bajo el imperio de la ley y gracias a instrumentos nuevos como la extradición, hicieron caer sus imperios, sus reinados de terror y sus fortunas mal habidas".

Hernández, añade, "es inocente" y ante la decisión del juez "absolutamente injusta e inhumana, ha decidido acudir en apelación, acción que la familia respalda plenamente porque es más que evidente que el veredicto fue producto de mentiras y manipulaciones para engañar al jurado".

La familia de Hernández considera que en su caso "no hubo un proceso justo" y dijo estar convencida de que "el linchamiento fiscal, ideológico o político no es justicia".

Comunicado

La familia de Juan Antonio Hernández, a la comunidad nacional e internacional informa lo siguiente:

Recibimos con mucho dolor la CONDENA INJUSTA emitida este día por el Tribunal de Nueva York contra una persona que, con valentía, decidió enfrentarse al sistema judicial estadounidense para probar su INOCENCIA.

En el juicio, desarrollado en octubre de 2019, no se presentó UNA SOLA EVIDENCIA que probara la participación de Juan Antonio en los cuatro delitos que se imputaron.

Lamentamos que el jurado, influenciado por la Fiscalía para el Distrito Sur de Nueva York, haya creído todas las HISTORIAS FALSAS que narcotraficantes expusieron en un afán de venganza contra aquellos que, bajo el imperio de la ley y gracias a instrumentos nuevos como la extradición, hicieron caer sus imperios, sus reinados de terror y sus fortunas mal habidas.

Juan Antonio Hernández es INOCENTE y ante una decisión absolutamente INJUSTA E INHUMANA, ha decidido acudir en APELACIÓN, acción que la familia respalda plenamente porque es más que evidente que el veredicto fue producto de mentiras y manipulaciones para engañar al jurado. Así que no hubo un proceso justo y estamos CONVENCIDOS que el linchamiento fiscal, ideológico o político NO ES JUSTICIA.

Juan Antonio pudo declararse culpable para recibir una pena reducida, pero NO LO HIZO por la única y sencilla razón de que es INOCENTE.

Ni la fiscalía ni el jurado ni el juez tuvo a la vista bienes o fortunas en su poder o en poder de testaferros y no estuvo a la vista por la sencilla razón de que Juan Antonio, a diferencia de los verdaderos narcotraficantes, solo tenía deudas.

Lamentamos que las supuestas evidencias mostradas en el juicio, pese que fueron descalificadas por los mismos testigos de la fiscalía, siempre fueron tomadas en cuenta. Nos referimos específicamente a la foto de un supuesto kilo de cocaína con las letras TH. Los testigos reconocieron nunca haber visto o palpado ese paquete y hasta dudaron al afirmar qué sustancia contenía. El agente Sandalio Gonzales, en el día 6 del juicio, admitió que él no podía afirmar que el paquete con iniciales TH en realidad era droga, ya que desconocía en qué año y en qué lugar pudo haber sido decomisado.

Lamentamos que para tipificar delitos de posesión de ametralladoras y artefactos destructivos, conspiración para poseer ametralladoras y artefactos destructivos, la evidencia mostrada se haya circunscrito a fotos de un celular, en las que inclusive quedó demostrado que eran armas recreativas o de circulación legal en Honduras. Fue el testigo de la fiscalía y agente de la DEA, Sandalio Gonzales, quien admitió en el juicio que en efecto Juan Antonio tenía los permisos de portación de esas armas mostradas en foto. El fiscal preguntó:¿Tenía permisos del uso de armas durante la captura? A lo que el agente respondió: “tenía varios permisos de portar armas”. En el juicio se mostró la foto con los siguientes permisos: 23-3-2018, 30-4-2018, 05-04-2015, 12-03-2019 (Marca SK), 21-03-18 (Marca WIN). El agente de la DEA confirmó en el juicio que tampoco investigó si la fotografía de armas en el celular de Juan Antonio Hernández le fue enviada o él la tomó, pese a que los teléfono iphone permiten ver esa opción.

Lamentamos que como evidencia de conspiración para traficar cocaína se haya mostrado una libreta decomisada en un operativo en San Pedro Sula el 7 de junio de 2018. Esta libreta estuvo sin la adecuada custodia por 13 días pese a ser una evidencia importante del tráfico de drogas en Honduras. De forma manuscrita, en esta libreta decía “Tony mandó” habiendo interpretado que ese mensaje, que pudo ser escrito posteriormente porque la libreta estuvo sin custodia, incriminaba a Juan Antonio. Ni siquiera se consideró que los capturados en ese operativo y sus defensores legales afirmaron (posteriormente) que en ningún momento se hacía referencia a Juan Antonio Hernández.

Lamentamos que en todo este juicio prevalecieron los falsos testimonios de criminales que estaban dispuestos a decir cualquier mentira o libreto para lograr su propósito de vengarse. Creemos en la inocencia de Juan Antonio y en la apelación esperamos que salgan a luz todas las injusticias cometidas en su contra, así como la discriminación y violación a sus derechos humanos.

El 6 de febrero de 2020, mediante una carta al juez, Juan Antonio inclusive tuvo que solicitar un defensor público, por haber tenido poca o nula comunicación con los abogados Tein y Malone. El día de su captura Juan Antonio declaró, inclusive, sin un abogado defensor presente, tal y como consta en la grabación con el agente entrevistador identificado como MV1 (“Usted quiere proceder y dar una declaración y hablar con nosotros. No tiene representación legal hoy ... ahora. Vas a hablar con un abogado en el futuro, pero quieres empezar este proceso ahora”, dijo al agente MV1).

Al pueblo hondureño le recordamos que Juan Antonio firmó una declaración bajo juramento en la que hace constar que posee bienes materiales pero son objeto de hipotecas o es copropietario de los mismos. En caso de ser vendidos, aceptó reembolsar el costo de los servicios profesionales públicos al gobierno de EUA.

A dos años y medio de su captura, Juan Antonio sigue sosteniendo que es NO CULPABLE y sigue alegando que se encuentra en un estado de indefensión porque en su caso no se presentó la suficiente evidencia y su propia defensa excluyó pruebas que eran cruciales para que el jurado emitiera un fallo diferente.

Agradecemos a todos los familiares y amigos que nos han acompañado en todo este proceso, demostrándonos su solidaridad, cariño y confianza. Pedimos a Dios que llene de paz a todos aquellos que, con discursos de odio, hacen escarnio del dolor ajeno, sin importarles que hay una madre, hijos y una familia entera que está sufriendo, solo Cristo Jesús puede sanar sus corazones. “No juzguen, y no se les juzgará. No condenen, y no se les condenará. Perdonen, y se les perdonará”, Lucas 6:37.
Tegucigalpa, 30 de marzo 2021.

La Prensa