“Mientras Dios nos permita seguir, seguiremos”, poblador de la Planeta

Los servicios de agua potable y energía eléctrica no han sido restablecidos en estas zonas. Las pérdidas son incalculables y la lluvia no ha permitido a muchos comenzar la limpieza.

En las colonias Céleo Gonzales y la Planeta son muy pocos los vecinos que han regresado a sacar el lodo y los desperdicios de las casas, debido a que las calles principales y pasajes siguen anegados y no cuentan con agua potable ni electricidad. En las labores se involucran hasta los niños. En la colonia Larios Silva, estas muchachas arriesgan su vida caminando entre las aguas. Fotos: José Cantarero. <br/>
En las colonias Céleo Gonzales y la Planeta son muy pocos los vecinos que han regresado a sacar el lodo y los desperdicios de las casas, debido a que las calles principales y pasajes siguen anegados y no cuentan con agua potable ni electricidad. En las labores se involucran hasta los niños. En la colonia Larios Silva, estas muchachas arriesgan su vida caminando entre las aguas. Fotos: José Cantarero.

SAN PEDRO SULA.

Aunque no cuentan con agua potable ni energía eléctrica, y pese a que han continuado las lluvias, algunos pobladores de las colonias Planeta y la Céleo Gonzales y alrededores han comenzado las labores de limpieza.

Ayer, un número menor de habitantes, comparado al del viernes, llegaron a sus casas a sacar el lodo y algunos desechos a la calle. Bajo la lluvia, con palas y escobas, los damnificados, que han sido doblemente afectados con las tormentas, sacaban con esfuerzo el lodo, que ahora es mayor al que quedó con Eta.

kb-sps10-211120.1(800x600)

Junto con su hermana, Israel Hernández, de la Planeta, inició la limpieza del local en donde vendía comida y accesorios para mascotas desde hace cinco años. Al terminar seguirá con su casa, que queda en la misma zona.

“Todo se perdió, no logramos sacar nada (en el local y en la casa). Con Eta llegó más arriba el agua”. Hernández contó que está albergado en la casa de su hermana y le está dando prioridad a la limpieza del local porque necesita generar ingresos lo más pronto posible para salir adelante.

“Tenía unos 170 pollitos para venta. Yo pensando que el agua no iba a subir tanto los subí, pero siempre se perdieron. Unos 30,000 lempiras tenía en inversión, pero mientras Dios nos permita seguir, seguiremos”, expresó Hernández.

kb-sps10-221120(800x600)

Limpieza, dura misión

Sacar los desperdicios, lavar y reparar parece ser una tarea de nunca acabar: todavía hay mucha agua en las principales vías y los pasajes. La basura está por doquier y los malos olores son difíciles de soportar. Hay quienes solo llegan a ver las condiciones en las que se encuentran sus casas y se van. Otros, pero muy pocos, son los que se han atrevido a sacar la basura y remover el lodo. Lavar es difícil porque no cuentan con agua potable ni energía eléctrica.

En la zona, las pérdidas son incalculables, debido a que funcionaban muchos negocios, entre barberías, salones de belleza, tiendas de conveniencia, ventas de comida, negocios de lácteos, reparación de motocicletas, tiendas de útiles escolares, cibercafés, entre otros.

kb-sps9-221120(800x600)

Santos Amador, de la Céleo Gonzales, ya había perdido camas, muebles, electrodomésticos y otros enseres domésticos con la tormenta Eta, pero una de las cosas que más le pesan es que ya había pasado por el arduo trabajo que conlleva lavar una casa inundada.

“Hemos avanzado, pero no hay luz ni agua. Agarramos agua lluvia y vamos limpiando”, manifestó Amador. En Chamelecón, los vecinos ya llevan tres días de limpieza, pero en la Rivera Hernández nadie ha regresado a sus casas, ya que las calles sigue anegadas. En la colonia Larios Silva, los pobladores se ven obligados a pasar por las aguas, arriesgándose a caer y ahogarse, porque la única calle de acceso está inundada.

La Prensa