Más de 80 casos de COVID-19 en cárceles ponen en alerta a Salud y al INP

Las cárceles de Támara y El Porvenir, en Francisco Morazán, son las que presentan casos de coronavirus a la fecha.

Ni las cárceles de máxima seguridad se han salvado del virus, ya que el 20 de abril murió un preso en El Pozo, en Ilama, Santa Bárbara.
Ni las cárceles de máxima seguridad se han salvado del virus, ya que el 20 de abril murió un preso en El Pozo, en Ilama, Santa Bárbara.

Tegucigalpa, Honduras.

Alba Consuelo Flores y Nery Cerrato, como parte de la Secretaría de Salud, sostuvieron una reunión este martes con la Junta Interventora de los Centros Penales y el Instituto Nacional Penitenciario (INP) para abordar de manera integral las actividades de control y seguimiento dentro de las cárceles.

Dato
El Instituto Nacional Penitenciario reporta al 8 de junio 83 contagios de coronavirus: 80 en Támara y tres en El Porvenir, Francisco Morazán. Todos están recibiendo tratamiento, siguen asintomáticos y están por finalizar su cuarentena.

Todo lo anterior con el propósito de mantener un adecuado control y seguimiento de los privados de libertad afectados por el COVID-19, así como del flujo de detenidos que están entrando a las diferentes prisiones.

Dijeron que lo que se pretende es la aplicación de prueba de diagnóstico de COVID-19 a la población carcelaria, el cumplimiento de la cuarentena y el aislamiento debido para evitar la propagación del contagio dentro de los centros penales.

Asimismo, la aplicación del tratamiento maíz a quienes han resultado positivos, por lo que a cada centro penitenciario se le estará enviando la respectiva información.

salud.1205(1024x768)
La reunión entre la Junta Interventora, Salud y el INP se realizó esta mañana.

La ministra de Salud, Alba Consuelo Flores, estableció las líneas de manejo de los pacientes que corresponden a privados de libertad y que deben cumplir la cuarentena en sitios de aislamiento específico. Además, la dotación de medicamentos e insumos a los diferentes centros penitenciarios a través de las direcciones de Salud y también los recursos humanos que se requieren.

Lea: Ya en funcionamiento el centro de atención para pacientes COVID-19 en Villanueva

Se acordó dar seguimiento a todos los compromisos, se establecieron reuniones semanales de verificación de estos y el adecuado manejo para evitar la contaminación en la población penitenciaria.

2
presos
han muerto oficialmente por coronavirus al 8 de junio y se está a la espera de los resultados de un tercero en Puerto Cortés.

La Junta Interventora y el Instituto Nacional Penitenciario agradecieron el respaldo para el manejo de los privados de libertad tanto en su aislamiento como en el tratamiento, el abordaje oportuno para la detección temprana de casos sospechosos, la realización de pruebas de diagnóstico PCR en tiempo real y el inicio de tratamiento oportuno.

A la fecha se registran más de 80 presos contagiados por coronavirus, aunque el INP asegura que el personal médico que trabaja en los centros penales "imparte a las personas en privación de libertad, así como al personal operario y administrativo, charlas preventivas e ilustrativas sobres los síntomas, tratamiento y manejo de pacientes con COVID-19".

Se agudiza la enfermedad a lo interno de las cárceles

Las autoridades penitenciarias indicaron que la institución ha venido aplicando desde inicios de la pandemia protocolos de bioseguridad establecidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Hasta ahora han habido pocas infecciones de coronavirus en las 29 cárceles del país, pero si la COVID-19 se propagara masivamente, las consecuencias podrían ser desastrosas.

Según la Universidad Johns Hopkins, actualmente hay unos 37,00 contagiados de coronavirus y más de 170 muertos en Honduras. El Gobierno de Honduras informa de cifras más bajas y habla de más de 6,000 personas infectadas al 9 de junio, pero los expertos creen que el número es mayor porque no se hacen suficientes test en el país, por lo que muchos reclusos temen infectarse.

La Prensa