Indígenas hondureños protestan contra ley que amenaza a sus comunidades

Se manifestaron frente al Legislativo en Tegucigalpa, acompañando sus cánticos con tambores.

Miembros de la Organización Fraternal Negra Hondureña (OFRANEH) y del Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (COPINH) protestan contra un proyecto de ley en Tegucigalpa.
Miembros de la Organización Fraternal Negra Hondureña (OFRANEH) y del Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (COPINH) protestan contra un proyecto de ley en Tegucigalpa.

Tegucigalpa, Honduras

Decenas de dirigentes de los siete grupos indígenas existentes en Honduras protestaron este jueves contra un proyecto de ley que discute el Congreso para autorizar la ejecución de grandes obras en territorios de la comunidades étnicas.

Dirigentes garífunas (de origen africano) e indígenas lencas, tolupanes, pech, misquitos, chortís y tawahkas, algunos vestidos con coloridos trajes autóctonos, se manifestaron frente al Legislativo en Tegucigalpa, acompañando sus cánticos con tambores.

La coordinadora de la Organización Fraternal Negra de Honduras (Ofraneh), Miriam Miranda, denunció que el proyecto de Ley de Consulta Previa Libre e Informada vulnera los derechos de las comunidades étnicas de Honduras.

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"Esa ley que pretenden aprobar los diputados vulnera los derechos de las comunidades porque permite la explotación de nuestros territorios por las industrias extractivas, hidroeléctricas y mineras", subrayó.

La coordinadora del Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (Copinh), Berta Zúniga, dijo que los diputados "consensuaron" una ley con personas seleccionadas de las comunidades para argumentar que tienen apoyo para aprobarla.

Además, indicó que las comunidades de siete grupos étnicos han elaborado un proyecto de ley que presentarán al Congreso para garantizar el respeto de sus derechos ancestrales.
Zúniga preside el Copinh luego del asesinato de su madre, Berta Cáceres, en marzo del 2016.

Siete sicarios y empleados de la empresa Desarrollos Energéticos S.A. (DESA) fueron condenados por el asesinato de la ambientalista.

El juzgado comprobó que el crimen fue ordenado por ejecutivos de DESA como represalia ya que Cáceres había movilizado a indígenas para frenar la construcción de una represa hidroeléctrica en el río Gualcarque, oeste del país.

Una decena de comunidades indígenas resisten en Honduras contra empresarios que pretenden realizar explotaciones mineras, construir hidroeléctricas o despojarlos de sus territorios, según organizaciones ambientalistas.

La Prensa