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Monseñor Ángel Garachana: a don Rafael Ferrari no lo podemos olvidar

Ferrari falleció ayer en horas de la tarde debido a un infarto.

En la imagen de archivo, monseñor Ángel Garachana, presidente de la Conferencia Episcopal de Honduras y obispo de la Diócesis de San Pedro Sula.
En la imagen de archivo, monseñor Ángel Garachana, presidente de la Conferencia Episcopal de Honduras y obispo de la Diócesis de San Pedro Sula.

San Pedro Sula, Honduras.

El Presidente de la Conferencia Episcopal de Honduras y obispo de la Diócesis de San Pedro Sula, monseñor Ángel Garachana, lamentó hoy la muerte del empresario hondureño Rafael Ferrari, quien falleció ayer en horas de la tarde debido a un infarto.

" Hay personas que tienen un significado muy especial en un país por diversos motivos, don Rafael por su vinculación a los medios de comunicación social, a través de los cuales dio información; ha formado y educado, no lo podemos olvidar", indicó Garachana.

Del fundador de la Teletón agregó, " Mi oración. Mi comunión con su familia, que el Señor les de una gran fortaleza y una gran esperanza. Que les conceda el premio a todo lo que ha hecho,perdone sus deficiencias y le acoja en la plenitud de la vida eterna".

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Para concluir, expresó: "Yo tengo esta convicción: sufrimos cuando muere alguien al que amamos, al que queremos. El que no ama es como una piedra, ni sufre ni padece. El amor conlleva también el dolor, porque amamos. A los familiares más cercanos mi comunión espiritual y palabras de esperanza. Lo han perdido físicamente, pero saben que en la comunión efectiva y en Dios le tienen con ustedes. A tantas personas que le han conocido, gente sencilla, gente profesional que le han apreciado y le aprecian, también para ustedes unas palabras de esperanza cristiana".

- Muerte -

Ferrari Sagastume, quien padecía cáncer, se embarcó ayer alrededor de las 3:00 pm en el aeropuerto Toncontín de Tegucigalpa en el vuelo AA1531 de American Airlines con destino a Miami.

Durante el viaje sufrió un infarto; aproximadamente una horas después de haber subido al avión falleció, la tripulación intentó reavivarlo, pero no quedó otra opción que desviar el vuelo y aterrizar a las 5:41 pm en el aeropuerto internacional de Cancún, México.