El presidente Ricardo Maduro recibió la orden Rubén Darío en grado de Collar, de parte de su homólogo nicaragüense Enrique Bolaños, en un homenaje organizada para consolidar lazos de amistad entre ambas naciones.
Esta Orden es símbolo del más alto honor y reconocimiento que otorga el Nicaragua a nacionales y extranjeros, por servicios relevantes, así como por su destacada labor en sus países.
“Presidente Maduro: Su presencia no es casual. Durante su gestión al frente de la primera magistratura de la República de Honduras, la labor desarrollada por usted en aras del proceso de la integración centroamericana, ha dejado huellas que pasarán a la posteridad”, manifestó Bolaños.
El mandatario hondureño retribuyó el gesto de amistad al presidente nicaragüense, al condecorarlo con la orden Francisco Morazán en grado Gran Placa de Oro.
Enrique Bolaños lo recibió con gran emoción ante las miradas de los selectos invitados entre los que destacaban la primera dama de Honduras, Aguas de Maduro, y los funcionarios del país anfitrión.
El gobernante anfitrión además expresó admirar a Maduro por ser un entusiasta impulsador de la Unión Aduanera Centroamericana, y por las iniciativas que impulsó en el sistema de la integración centroamericana, que permitieron profundizar el proceso en aras del beneficio de los pueblos centroamericanos.
Las relaciones de Nicaragua y Honduras, durante la gestión de Maduro y Bolaños, se fortalecieron llegando a practicar una hermandad que redunda en el fortalecimiento de las buenas relaciones entre ambos pueblos, vecinos inseparables que comparten la misma geografía, cultura, idioma e historia.
El Salón República de China en Casa Presidencial fue escogido para este acto, donde luego se departió en un ameno convivio donde los asistentes pudieron felicitar a ambos gobernantes por su gesto de unidad.
Los mandatarios Enrique Bolaños y Ricardo Maduro, en la foto del recuerdo después del intercambio de preseas.