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Todo San Pedro Sula y toda Tegucigalpa

  • Actualizado: 12 enero 2009 /

Los morfemas son unidades mínimas analizables que no poseen significado pleno, sino gramatical.

    Los morfemas son unidades mínimas analizables que no poseen significado pleno, sino gramatical. Si nos piden un 'la' o una 'en' nos quedaríamos en el aire pensando qué nos quiso decir el emisor.

    'La' es un artículo y 'en' una preposición; ambas son vacías en cuanto a significado; la primera es un artículo o pronombre personal átono. 'En' puede indicar lugar, tiempo o modo en que se realiza lo expresado por el verbo a que se refiere; además denota otras situaciones.

    Pero los adjetivos sí son palabras plenas, tienen significado léxico. La palabra 'alegre' nos evoca algo que es provocado por un sentimiento grato y vivo que se manifiesta con signos exteriores.

    Si escuchamos la palabra 'elegante' pensamos en algo que revela distinción, refinamiento y buen gusto; y no falta quien asocie esta expresión aludida a personas con presencia física alta: 'Esa mujer es elegante' sólo por el hecho de ser de elevada estatura física, que nada tiene que ver con lo elegante.

    Y hablando de adjetivos, muchas veces nos confundimos con los adverbios -aunque hay algunos que se usan indistintamente-. 'Esa mujer baila bonito' aparentemente es una oración correcta en el sentido gramatical. Pero bonito es adjetivo y éste tiene como función privativa calificar o determinar a un sustantivo y en nuestro ejemplo vemos que está calificando a un verbo, a 'bailar'; por tanto, 'Esa mujer baila bonito' es una expresión agramatical, es incorrecta.

    Similar situación se da con 'terminé rápido' o 'trabajás muy rápido'; rápido es un adjetivo y aquí está modificando a un verbo. Lo gramatical sería 'terminé rápidamente' y 'trabajás con mucha rapidez' porque rapidez sí es sustantivo y forma parta de un núcleo nominal en función de circunstancial de modo, algo muy acertado.

    Pero los adjetivos, como palabras de significado léxico, también tienen género y número cuya concordancia con el sustantivo es obligatoria. A veces vacilamos al querer decir 'todo San Pedro o toda San Pedro' o 'La Tegucigalpa de hoy o el Tegucigalpa de ayer'.

    Alguien dirá que como se trata de municipios se dirá 'el San Pedro Sula y el Tegucigalpa' o que por ser ciudades de actualizan con femeninos. Nada de eso, en estos casos ambos géneros son incluyentes. Sin embargo, -por razones de estilo- es válido el empleo femenino cuando la localidad termina en 'a' átona: 'Marcala es tranquila, Tegucigalpa está muy poblada'.

    En todo caso esta regla no tiene obligatoriedad intransigente.

    Sociedad. Esta palabra, entre tantas definiciones, es la agrupación natural o pactada de personas, que constituyen unidad distinta de cada uno de sus individuos, con el fin de cumplir, mediante la mutua cooperación, todos o alguno de los fines de la vida. (Drae).

    Pero muy equivocadamente, insistimos cuando decimos que 'ésa es una dama de sociedad' sólo porque pertenece a una familia de connotado poder económico, un verdadero error de semántica.

    Si en verdad deseamos hacer más seductor ese sustantivo es válido anteponerle 'alta, exquisita, distinguida' y ya. Si no lo hacemos caeremos en la corrupción de ese concepto. Todos los seres humanos vivimos en sociedad.