Lady Gaga, la estrella del pop, fue durante más de una década una de las figuras más destacadas y complejas de la música global. Desde su irrupción en el mundo del pop con éxitos como Poker Face y Bad Romance, hasta su multifacética incursión en la actuación y sus batallas personales, la artista consiguió, con esfuerzo y dedicación, permanecer en la cima.
A sus 38 años, Gaga se muestra más serena y madura que en los días de Artpop o en sus primeros deslumbrantes años como la reina del escenario. Pero la vida de la cantante estadounidense, no fue un camino fácil.
La artista reveló que fue una joven que se sintió rechazada, e incluso ridiculizada, cuando comenzó a destacarse en el mundo del pop. “Me sentí como un paria cuando era más joven. Estaba sola. Pero amo a esas mujeres. Me siento parte de esa comunidad más que nunca”, aseguró en enrevista con The Times en relación a las nuevas generaciones de artistas que no temen desafiar las normas.
El mundo de la música siempre se caracterizó por la presión constante, y Lady Gaga no fue ajena a ella. Desde su ascenso meteórico, la artista tuvo que lidiar con una industria musical que, según sus palabras, se apoderó de su vida desde temprana edad.
“La industria musical se apoderó de mi vida cuando era más joven. Me alejó de mí misma y tuve que soportar mucho, lo que me endureció, sin duda. Me costó un tiempo encontrar mi lugar”, confesó a The Times.
Actualmente, Lady Gaga se muestra como una mujer más estable y saludable que en años anteriores. “Soy una persona mucho más estable y sana que en las últimas dos décadas”, aseguró la cantante.
La artista, que anteriormente había hablado de sus batallas con la fibromialgia, una enfermedad crónica que le causó dolor intenso, ahora siente que la afección está “mucho más controlada” y que su vida está en una etapa más positiva.