La primera dama estadounidense Michelle Obama ha entusiasmado a los expertos de la moda con su estilo casual, el uso del color y su preferencia por los vestidos sin mangas en la cumbre del G-20 en Londres.
Los periódicos del Reino Unido y Estados Unidos alabaron al unísono las elecciones de vestuario de Michelle para sus encuentros con Sarah, la mujer del primer ministro británico Gordon Brown, una recepción oficial con la reina Isabel II en Buckingham Palace y la cena en el número 10 de Downing Street.
El diario derechista Telegraph comparó negativamente a Sarah con Michelle, diciendo que la mujer del primer ministro había sofisticado su apariencia después de verse eclipsada por Carla Bruni, mujer del presidente francés Nicolas Sarkozy, durante una visita previa de la pareja francesa, solamente para verse 'zurrada' por Obama esta semana.
Sorpresa
Michelle también acalló a aquellos americanos enojados porque el gusto de la primera dama por mostrar sus bíceps pudiera resultar embarazoso, cuando se reunió con la reina Isabel II en un vestido sin mangas disimulado con una elegante rebeca negra. La reina vistió de rosa.
'Cambiando a un vestido negro y blanco de Isabel Toledo tras las piezas primaverales de J. Crew el miércoles en Londres, la primera dama Michelle Obama demostró su versatilidad y oficialmente se convirtió en una de las 'fab four', como se denominaba a los Beatles, del mundo de la moda política en la época moderna, sumándose a Jacqueline Kennedy, la primera dama francesa Carla Bruni y la princesa Diana', afirmó entusiasmado el Chicago Tribune.
Valentino fue entrevistado, según reproduce la página eonline.com, en Los Ángeles y al respecto de Michelle Obama dijo: 'es muy pronto para decir si ella ha encontrado un estilo u otro. Necesita un poco más de tiempo. Es hermosa y estoy seguro de que muy pronto será como Jackie Kennedy'.