Desde su nacimiento, los bebés empiezan a desarrollar ese instinto innato por el juego, desde que empiezan a descubrir cada parte de su cuerpo (pies, manos, etc.) hasta que desarrollan destrezas físicas y motoras como andar en bicicleta o patines, los niños van perfeccionando sus habilidades y creciendo junto a sus amigos los juguetes.
Según la educadora Marta Collart Thompson, del Centro Mathnasium, los juguetes educativos estimulan prácticamente todas las áreas del desarrollo infantil. Las más importantes son el área motora (grueso y fino), el lenguaje y el pensamiento crítico. Un buen juguete -como por ejemplo los famosos Legos- pueden estimular todas esas áreas a la vez.
El juego es la manera en que el niño aprende acerca de su entorno. El cerebro capta información y construye conceptos a partir del mismo. A través del juego con otros niños de su edad también aprende a socializar, otra destreza importante. “El juguete ideal es aquel que el niño puede utilizar de diversas maneras en forma creativa. Es decir, un carrito que lo único que hace es correr sobre cuatro ruedas es un buen juguete, pero pronto lo aburrirá. Una bolsa llena de animales de plástico que un día puede ser un zoológico, al otro día una jungla, al día siguiente un circo, y al día siguiente una granja, ejercita la imaginación del niño y no lo aburre. Por eso a veces, los juguetes más sencillos son los más beneficiosos”, afirma . Collart Thompson asegura que entre los tres y los cinco años es indispensable que el niño tenga una caja de Legos u otros juguetes que sirven para construir.
Jugar con papi y mami
“En todas las edades los padres tienen que involucrarse en el proceso enseñanza-aprendizaje de su niño, pero especialmente entre los 3 y 5 años, la contribución más importante que un padre o madre pueden hacer para potenciar este proceso de su hijo es leerle libros apropiados para su edad. En nuestro medio no abundan los libros realmente apropiados para esta edad y los que hay generalmente son en inglés. El padre o madre puede utilizar estos libros para “leer” solamente las láminas, inventando el texto.
Se le debe leer al niño en el idioma que entienda y dando tiempo para discutir lo que se está leyendo. Con los pequeños se debe realizar 15 minutos diarios, ya que ese tiempo es suficiente si la lectura se hace diariamente. Si esta práctica se repite por lo menos hasta los 9 años (no importa que el niño ya sepa leer), los beneficios para él son realmente sorprendentes.
EL DESARROLLO PREESCOLAR
Alrededor de los tres años, el niño debe tener algunas destrezas mínimas:
PODER COMUNICAR
verbalmente sus necesidades básicas (quiero agua, quiero ir al baño).
HABLAR
en oraciones completas de 3 a 5 palabras, que se puedan comprender en un 80%.
LA MAYORÍA
identifica algunos colores y puede contar hasta 3 objetos. Sin embargo, las destrezas más importantes que un niño debe tener antes de entrar al preescolar no son (como muchos padres piensan) en el área intelectual, sino en el área social-emocional. Es muy importante que el niño pueda:
• Seguir instrucciones sencillas.
• Pedir ayuda.
• Enfocar su atención por lo menos durante algunos minutos.
• Vencer la ansiedad de separación de los padres. Los juguetes que ellos tengan deben estimular las distintas áreas de su desarrollo.
EL JUGUETE POR ETAPAS
A medida que el niño va creciendo, sus hábitos de juego evolucionan con él
A LOS 2 AÑOS
El juguete preferido del niño es su cuerpo, sin importar el juguete, no lo aprecia ni lo cuida. Puede interesarse en juguetes que tengan luces y sonidos agradables.
2 A 6 AÑOS
Al niño le agradan juguetes que hagan sonidos representativos: trenes, camiones, carritos que puedan empujar, cargar o vaciar, objetos de madera, plástico, muñecas
3 A 4 AÑOS
Triciclos, patines, columpios, juegos de granjas, rompecabezas. El triciclo o la bicicleta con rueditas auxiliares es importante para desarrollar destrezas de motor grueso.
6 A 12
Juguetes que favorezcan la habilidad, atención y la capacidad creadora, imaginación, destreza, juegos que puedan realizar en grupo, bicicleta, patines.
MÁS DE 12
A esta edad hay poca necesidad de jugar. Los juegos que llaman la atención son los de mesa para compartir en familia o entre amigos.
Fanny Flores, psicóloga