03/03/2026
09:40 PM

James Franco produce documental sobre niñas pobres en Honduras

El filme trata sobre la creación poética de un grupo de menores en una institución de San Pedro Sula.

    El actor estadounidense James Franco, nominado al Oscar por la cinta 127 Horas, es el productor ejecutivo de un documental que se está filmando en San Pedro Sula con niñas hondureñas de la institución Nuestras Pequeñas Rosas.

    Franco protagonizó este 2013 el éxito de taquilla 'Diana, la esposa de Frade, fundó Nuestras Pequeñas Rosas en 1988, después de enseñar en Honduras y haber visto a cientos de niñas desamparadas viviendo en la calle. Diana comenzó con una casa de tres dormitorios y dos baños alquilada, y con 26 niñas.

    Durante 25 años, Nuestras Pequeñas Rosas se ha convertido en un santuario amurallado en San Pedro Sula, acogiendo con amor y respeto a cientos de niñas y, tal vez lo más importante, una forma de educación para transformarles la vida. Yo misma he ido a Nuestras Pequeñas Rosas todos los veranos una semana con la iglesia St. Philip’s y mi familia en los últimos siete años.

    Poco después de abrir la casa, Diana inauguró una escuela, que empezó con un aula. La ciudad de San Pedro Sula donó un terreno de cinco hectáreas para construir el complejo a principios de los años 90. En la actualidad, a la escuela Holy Family Bilingual School acuden más de 250 niñas y niños, entre ellos los chicos de la zona. La escuela de dos pisos comprende desde preescolar hasta secundaria, todo ello con graduaciones de kindergarten, escuela de álgebra intermedia, y en junio de este año, su primera graduación de secundaria.

    La visión de Diana ha cambiado la sociedad hondureña en general y a cada una de sus niñas en particular. La primera generación de niñas se han graduado de universidades hondureñas como maestras, ingenieras y líderes empresariales. Una de las niñas, Jensy, que llegó a la escuela a los nueve años después que su madre contrajo Sida, fue a la Universidad en San Pedro Sula, se graduó y se inscribió en la Facultad de Estomatología. Actualmente, es dentista y dirige la primera clínica dental de Nuestras Pequeñas Rosas, donde atiende a las niñas y a la comunidad.

    “Ninguna de estas niñas va a regresar al lugar de dónde vinieron’’, dijo Diana. “Lo único que pueden hacer es ir hacia adelante’’.

    Tenía seis años
    Por Katherine Marisol Murillo

    Vivimos en un mundo lleno de odio. Vivo en Pequeñas Rosas en Honduras lo cual estoy cerca de la frontera. Este lugar es uno de los mas peligrosos porque matan, violan mujeres e incluso asaltan sin que uno se de cuenta que lo persiguen. Mi nombre es Katherine Marisol Murillo y tengo quince años. Mi madre murio y mi padre nunca lo conoci. Tenia seis años cuando ingrese aquí. Senti que estaba en un paraíso, pero extrañaba a mi familia aunque sabía que estaba más segura. En este lugar vivimos alrededor de una gran pared. En mayo algunas personas van a llegar para hacer un gran mural, quisiera que brillara, con gente llena de brillo. Espero que el mundo conozca mi vida en este lugar y se den cuenta de todo lo que tienen. No te has dado cuenta de la violencia en que vivimos.

    Tomado de El Nuevo Herald