Esta ciudad, a través de la concejal Jan Perry, proclamó el 30 de abril como el día de Alejandro Sanz (44), un acto al que el artista acudió orgulloso justo antes de comenzar su gira en EUA para presentar el disco La música no se toca.
“Es un placer estar aquí con un artista con tanto talento”, dijo Perry en perfecto español. “Trae su hermosa música a nuestra ciudad y nosotros le damos la bienvenida con los brazos abiertos. Soy una gran fan, al igual que tantos más en Los Ángeles. Su música trasciende las barreras del idioma. Es un placer declarar el 30 de abril día de Alejandro Sanz”, agregó.
Sanz no pudo ocultar su felicidad y recordó a su madre, fallecida hace poco más de un año: “Es un honor. Mi madre estaría muy orgullosa de mí... Me emociona este reconocimiento porque al final hay muchas horas de trabajo en el estudio de grabación y en diferentes países. Esa es la parte bonita de todo esto. Conocer esos sitios, hacer amigos y disfrutar con la gente en los conciertos. Y ya tengo mi día, como San Patricio”, bromeó.
Tras lo mejor
“Todavía voy por mi propio café; eso es lo mejor que puede hacer uno”, comentó entre risas a la pregunta de si ha cambiado mucho respecto a sus inicios. “No ha cambiado mi ilusión de subir al escenario, cantar canciones, alegrarle la vida a alguien un rato y expresarme a través de la música. Eso está intacto a pesar del tiempo”, agregó.
Sanz reconoció que, aunque es el español con más premios Grammy de la historia, su objetivo nunca es alzarse con ese tipo de galardones: “Uno siempre aspira a hacer el mejor disco y la mejor canción”.