Harry no fue jamás un príncipe de cuento. Mantuvo una relación de cinco años con Chelsy Davy, pero nunca perdió el gusto de mirar a otras mujeres y hasta descuidó a su novia en demasiadas ocasiones.
No fue precisamente un 'gentleman'. Los periodistas encontraron al joven príncipe divirtiéndose en bares con camareras ligeras de ropa, y Chelsy fue plantada el día de su cumpleaños porque Harry prefería ver la final del mundial de rugby en París. En otra ocasión, la sudafricana tuvo que esperar casi una hora en el aeropuerto de Londres después de viajar 12 horas desde Johannesburgo.
La pareja ya se había separado una vez, pero luego volvió a unirse. Ahora todo indica que es definitivo: Chelsy se cansó del príncipe, conocido alguna vez por su ánimo fiestero, además de su constante ausencia para poder seguir su formación como piloto militar.
Los británicos perdieron así las esperanzas de celebrar en breve una boda real. Las miradas se vuelcan ahora en el hermano de Harry, William, de 26 años, y su novia, Kate Middleton, de 27.
Lucha constante
Harry y Chelsy lucharon por salvar su relación hasta el final. En un último intento compartieron unas vacaciones en Mauricius. Pero el lujoso descanso en un entorno paradisíaco no logró resolver los problemas. Tampoco William ni el príncipe Carlos, con los que Harry consultó sus problemas amorosos, dieron con la receta para salvar a la pareja.
Una serie de llamadas entre Chelsy y Harry no evitó el final: según los medios británicos, fue Chelsy quien puso fin a la relación. Amigos de la joven estudiante de derecho aseguraron que se sentía traicionada por el perpetuo coqueteo de Harry.
'Había rumores sobre otras chicas. Harry lo negó, pero Chelsy sintió que había llegado el momento de poner punto final', citó el diario 'News of the World'.
También la carrera militar del príncipe perjudicó el romance: 'Chelsy ve que Harry tiene más tiempo para el ejército y para sus amigos que para ella', citó el 'Daily Mirror'. La separación fue confirmada en los pasillos de palacio, pero no fue comentada oficialmente.
La relación entre el príncipe y la rubia nacida en Zimbabue nunca fue fácil, y la mayor parte del tiempo quedó marcada por la distancia. Mientras Harry completaba su formación militar en la academia Sandhurst, al oeste de Londres, Chelsy estudiaba economía a varios miles de kilómetros, en Sudáfrica.
Chelsy trasladó sus estudios a Leeds, norte de Inglaterra, en setiembre del 2007. Pero la decisión no evitó más problemas. Siguió sintiéndose descuidada por su novio, acosada por los 'paparazzi' y nostálgica de su familia.
Harry informó a su padre Carlos sobre la separación. La noticia entristeció tanto al heredero a la corona como a su mujer, Camilla, pero ambos respetaron la decisión.
También la reina Isabel II supo que su nieto volvía a estar solo. 'No le gustan las sorpresas', citó un diario a una fuente palaciega.
¿Qué viene?
Es probablemente demasiado pronto para andar pensando en otra relación estable para Chelsy, pero ya fue pillada con un guapo cazador sudafricano de cocodrilos. Mientras el príncipe Harry servía en Afganistán, ella estaba de fiesta en Durban con Jabu Kirkland, un corpulento joven de 23 años de edad que aspira a convertirse en un importante cazador.
Mientras algunos insisten en Chelsy Davy como la candidata ideal a reinar en su corazón, inevitablemente otros ya auguran que el príncipe Harry podría encontrar consuelo en los brazos de otras bellezas. Suenan los nombres de Natalie Pinkham, la guapa presentadora de televisión que participó el año pasado en el programa Dancing on Ice; Pippa, la hermana disponible de Kate Middleton, novia del príncipe Guillermo, y la modelo Poppy Delevigne.
Escándalo
La ruptura acaparó planas completas de las revistas de prensa rosa más importantes de Europa y le han dado completo seguimiento a la posibilidad de una reconciliación entre Harry y Chelsy.