El estrés produce desbalances hormonales. Cuando algo produce estrés, el cuerpo reacciona produciendo hormonas con diferentes objetivos, entre éstas el cortisol y la adrenalina.
El exceso de estas hormonas produce desbalance en los estrógenos y testosterona en el cuerpo, lo cual afecta la piel directamente. Una vez que el estrés entra en la piel, ésta puede presentar diversos tipos de acné, manchas, alergias y hasta inflamaciones cuando la epidermis es muy sensible.
Procure hidratarse con cremas y consuma suficientes líquidos, éstos le ayudarán a mantener en equilibrio el ph de la piel, sin importar la cantidad de estrés que sufra el organismo. Además, podrá controlar mejor las emociones.