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Cita bautismal en Dinamarca

  • Actualizado: 15 abril 2011 /

La familia real de Dinamarca celebró el bautismo de los mellizos Vincent Frederik Minik Alexander y Josephine Sophia Ivalo Mathilda.

La familia real de Dinamarca celebró el bautismo de los mellizos Vincent Frederik Minik Alexander y Josephine Sophia Ivalo Mathilda en la iglesia de Holmen en el centro de Copenhague.

Siguiendo la tradición real, los nombres permanecieron en secreto hasta el día de la bendición bautismal.

Unas 300 personas asistieron a la ceremonia, incluyendo al hermano de Federico, el príncipe Joaquín, y sus padres, la reina Margarita y el príncipe Enrique. El padre de Mary, John Donaldson, estaba también presente, junto con su esposa Susan Elizabeth.

Cada uno de los príncipes bebés, que ocupan el cuarto y el quinto puesto en la línea sucesoria al trono danés, tiene seis padrinos y madrinas.

Tradición

Vincent Frederik lució el mismo ropón de cristiandad con que fueron bautizados su abuela la reina Margarita, su padre y sus dos hermanos mayores, el príncipe Christian, de cinco años, e Isabella, de cuatro, que observaron muy atentos la ceremonia desde un lugar destacado en la iglesia.

Su hermana Josephine Sophia vistió un traje que perteneció a su bisabuela, la reina Ingrid, y que no había sido usado hasta ahora en un bautizo.

Los padrinos eran el príncipe de Asturias, quien no acudió a la ceremonia porque coincidía con la última jornada de su viaje oficial a Jordania. También John Donaldson Jr., hermano de la princesa Mary; el príncipe Gustavo de Berleburg, hijo de la princesa Benedicta; el conde Michael Ahlefeldt-Laurvig-Bille; Caroline Hering, ayuda de cámara de la princesa heredera; y la baronesa Helle Reedtz-Thott.

Los de la niña han sido su tía, la princesa Marie; Patricia Donaldson, hermana de la princesa Mary; el conde Bendt Wedell; Birgitte Handwerk, esposa de Jeppe Handwerk, buen amigo del príncipe Federico; el príncipe Carlos de Borbón y Josephine Rechner, amiga de la princesa Mary.

Invitados

Numerosos amigos y familiares aguardaban expectantes la llegada de los dos pequeños en brazos de sus padres, pero entre ellos se encontraban en la iglesia pocos representantes de las casas reales europeas. La única representación extranjera era la de Ana María de Grecia, hermana de la reina Margarita, acompañada por su hijo, el príncipe Nicolás, y la esposa de este, la princesa Tatiana.

Tras el bautizo, los invitados cruzaron el canal de Holmen en barco hacia el palacio de Amalienborg, para dirigirse luego al palacete de Federico VIII.