Los Ángeles, Estados Unidos.
Ahora que es padre de la pequeña Royalty, Chris Brown parece haber encontrado la madurez. Conocido por su comportamiento impulsivo, Chris conoció hace poco a su hija con la modelo y estudiante de enfermería Nia Guzmán y parece que ha sacado una nueva faceta de su personalidad, más tranquila y pacífica.
El rapero compartió en redes sociales un texto en el que reflexiona sobre su polémico pasado, que incluye varios problemas legales y riñas, como la golpiza que le propinó a su exnovia Rihanna, en 2009.
“Estoy confundido. Siempre pensé que conocía el concepto de amor. La fama y el dinero pueden interponerse. Muchos de mis problemas han tenido que ver con el amor y mis sentimientos, sin mencionar que he sido un perro muchas veces. Mis acciones contribuyeron mucho a mi karma. Ser celoso, enojado y controlador. Ha habido tiempos en los que me veo en el espejo y detesto a la persona que veo. Hablo mucho con Dios ahora. Me ha dado mucho y creo que he dejado perder sus regalos debido a mi impulsiva personalidad.
Todo lo que ven en la superficie no refleja lo que hay en mi interior. Esta es mi bandera blanca. Me rindo ante la vida y sus bendiciones. Me niego a buscar que la atención se centre en mí. Conocerme es amarme”, dijo el cantante.
Ahora que es padre de la pequeña Royalty, Chris Brown parece haber encontrado la madurez. Conocido por su comportamiento impulsivo, Chris conoció hace poco a su hija con la modelo y estudiante de enfermería Nia Guzmán y parece que ha sacado una nueva faceta de su personalidad, más tranquila y pacífica.
El rapero compartió en redes sociales un texto en el que reflexiona sobre su polémico pasado, que incluye varios problemas legales y riñas, como la golpiza que le propinó a su exnovia Rihanna, en 2009.
“Estoy confundido. Siempre pensé que conocía el concepto de amor. La fama y el dinero pueden interponerse. Muchos de mis problemas han tenido que ver con el amor y mis sentimientos, sin mencionar que he sido un perro muchas veces. Mis acciones contribuyeron mucho a mi karma. Ser celoso, enojado y controlador. Ha habido tiempos en los que me veo en el espejo y detesto a la persona que veo. Hablo mucho con Dios ahora. Me ha dado mucho y creo que he dejado perder sus regalos debido a mi impulsiva personalidad.
Todo lo que ven en la superficie no refleja lo que hay en mi interior. Esta es mi bandera blanca. Me rindo ante la vida y sus bendiciones. Me niego a buscar que la atención se centre en mí. Conocerme es amarme”, dijo el cantante.