Britney Spears compartió con sus seguidores una experiencia relacionada con un procedimiento de Botox y aseguró que durante varias semanas tuvo una caída visible en el párpado izquierdo.
La cantante habló del episodio en un video publicado en Instagram el viernes, donde recomendó a sus seguidores tener precaución al someterse a este tipo de tratamientos.
Según relató la famosa, un médico habría aplicado una cantidad considerable de Botox en la zona del ojo izquierdo, lo que, de acuerdo con su versión, provocó que el párpado descendiera.
En el video, la intérprete utilizó sus dedos para mostrar cómo había quedado su ojo y explicó que la apariencia comenzó a recuperar su estado habitual recientemente.
“Y ahora está empezando a levantarse y volver a la normalidad”, afirmó Spears, quien describió la experiencia como vergonzosa. La cantante señaló que el problema se prolongó durante aproximadamente cuatro semanas.
En el mensaje dirigido a sus seguidores, Britney Spears pidió especial precaución a las mujeres que consideren realizarse procedimientos con Botox.
“Esta gente y estos médicos pueden arruinarles los ojos. Tengan cuidado con esta gente. Intentan cambiarles la cara y arruinarlo todo. Cuiden sus cuerpos, porque les pertenecen. Eso es todo”, comentó.
También expresó su preocupación por las posibles consecuencias que, según su experiencia, pueden tener algunos tratamientos en el rostro. La cantante acompañó la publicación con el mensaje “¡No puedes confiar en nadie!”.
El Botox, cuyo principio activo es la toxina botulínica, se utiliza con fines médicos y estéticos. Entre sus aplicaciones se encuentra la reducción temporal de determinadas arrugas faciales.
La aplicación en distintas zonas del rostro puede producir efectos temporales y requiere valoración por parte de profesionales capacitados.
La publicación sobre el procedimiento estético de Britney Spears se produjo poco después de que la artista compartiera otro mensaje extenso en sus redes sociales relacionado con su vida familiar y su relación con sus dos hijos, Sean Preston, de 20 años, y Jayden James, de 19 años.
En esa publicación, la cantante escribió que sentía que había “fracasado como madre” después de que uno de sus hijos le expresara que no cree en Dios. Spears también habló sobre sus propias creencias religiosas y afirmó estar convencida de la existencia de un Espíritu Santo.
La intérprete recordó además una situación que, según su relato, ocurrió cuando sus padres, Jamie Spears y Lynne Spears, llevaron a sus hijos a la playa sin informarle.
Spears aseguró se sintió “desmoralizada” porque, supuestamente, sus padres pasaban tiempo con sus hijos a sus espaldas, y señaló que “se arrodilló y lloró durante dos meses”.
En su publicación, también hizo referencia a los años en los que estuvo bajo una tutela legal que comenzó en 2008 y terminó en noviembre de 2021, después de una decisión judicial.
Durante ese periodo, distintas decisiones relacionadas con sus asuntos personales, financieros y profesionales estuvieron bajo control de terceros.
Tras el final de la tutela, Britney Spears ha continuado compartiendo aspectos de su vida personal a través de las redes sociales. Durante los últimos meses, también ha enfrentado acontecimientos relacionados con su situación personal y legal.
En marzo de 2026, la cantante fue arrestada por un cargo relacionado con conducción bajo los efectos del alcohol. En abril ingresó voluntariamente en un centro de rehabilitación y posteriormente aceptó en mayo un acuerdo para reducir su condena.