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El Menor, de las drogas al alcance de un sueño

El hondureño es la apuesta para convertirse en uno de los grandes de la música urbana.

José Marcelo Norales, El Menor firma con El Boy C y Frank Martínez, mánager de Farruko.
José Marcelo Norales, El Menor firma con El Boy C y Frank Martínez, mánager de Farruko.

Nueva York, Estados Unidos.

Los padres de José Marcelo Norales (21) deseaban verlo convertido en un profesional universitario, pero los planes de él eran diferentes: deseaba estar en una tarima y cantar hasta perder la voz. A diferencia de muchos niños, su pasatiempo era componer canciones en un cuaderno único destinado a sus tareas escolares y fue así como su riqueza lírica le permitió con tan solo 15 años lograr más de un millón de visitas con un video casero en YouTube. La consecuencia de la popularidad fueron drogas, alcohol, mujeres y destrucción, que nublaron su brillante porvenir hasta que conoció a Frank Martínez, el mánager de Farruko.

“Me considero una persona humilde que viene desde abajo y he tenido una vida muy difícil. En el entorno donde he crecido, muchas personas pierden el deseo de vivir debido a la falta de oportunidades. Desde muy pequeño experimenté cosas que me hacían pensar que mi vida era una pesadilla. Soy hijo de la extrema pobreza. Era un joven con sueños, pero sin ninguna posibilidad de alcanzarlos. El apoyo siempre estuvo ausente en mi vida, pero las drogas y el alcohol siempre estaban al alcance de jóvenes como yo y por un tiempo me perdí en ese mundo cuando era aún un menor”, relató Norales.

En el entorno donde he crecido, muchas personas pierden el deseo de vivir debido a la falta de oportunidades

José Marcelo Norales

Los padres de este artista conocido como El Menor miraban mucho potencial en él y deseaban verlo convertido en un médico, arquitecto o ingeniero, pero en los cuadernos de matemáticas de su vástago se destacaban composiciones musicales que contaban su visión del mundo. Con el tiempo, la educación pasó al segundo plano y la música se convirtió en su prioridad. El pequeño abandonó el nido y se aventuró en el mundo.

“Lo dejé todo y me marché de casa. A los pocos días me convertí en papá cuando aún era un niño, perdí a la mujer que consideré mi todo y a la que le escribí una canción, conocí el alcohol, la marihuana, que fumaba muchísimo; no había cumplido 15 años y ya estaba sumergido en un mundo de drogas y perdición. La calle y las malas amistades se convirtieron en mi familia. Me protegían y me miraban como alguien especial por la manera en que me expresaba en mis canciones”.

Pese a su limitada preparación académica, las letras de El Menor tienen una profunda riqueza; sus canciones son el relato de sus vivencias y las de sus amistades. La timidez que lo caracteriza dista mucho del artista tan letrado en que se convierte frente al micrófono, lo cual atribuye al énfasis que su madre le dio a la lectura durante su niñez, época en que los libros lo entretenían más que los juguetes.

Una de sus primeras canciones, un video casero llamado “Mi triste realidad”, ha recibido más de un millón de visitas en YouTube.


¿En que se inspira al componer sus canciones?

"Escribí esa canción en una noche. Recuerdo que estaba pensando en las cosas que ocurrían en mi vida y todo lo que me rodeaba, tomé lápiz y papel y empecé a escribir todo lo que sentía en ese momento. Me gusta plasmar mi emociones; no importa si me siento bien o mal, de todo puedo sacar algo y hacerlo música".

Con la idea de llegar a Estados Unidos, José Norales abandonó Honduras y abordó la "Bestia”. Durante la peligrosa travesía, su talento no pasó desapercibido en México, por lo que se estableció en aquel país, donde durante año y medio vivió su sueño de ser artista. Múltiples conciertos, viajes, dinero y un contrato con una disquera le permitieron incrementar su popularidad y su internalización le dio la oportunidad de viajar a Europa y presentarse en Italia.

“Fue una iniciativa de la comunidad hondureña que reside allá. Al parecer realizaron una encuesta para llevar a un artista local y decidieron que fuera yo. Me presenté en Florencia y Roma. Mi sorpresa fue ver que entre las personas que asistieron a los eventos había muchos italianos, marroquíes y personas de otras nacionalidades. Fue una gran experiencia y lo disfruté al máximo”.

Hábleme de la alianza con Frank Martínez, mánager del artista puertorriqueño Farruko y el panameño Boy C.

"Le doy gracias a Dios por haberlos puesto en mi camino. Cuando estaba en México, Frank me llamó y no creía que era él quien llamaba. Me habló de su proyecto conmigo y de la posibilidad de trabajar con Boy C, un artista que admiro desde muy chico. Me imaginé verme en una tarima o estudio con ellos e inmediatamente regresé a Honduras".


Hábleme de la canción “Malo y bueno”, el tema número uno de Panamá en colaboración con el Boy C.

"La escribí en 2015. En México tuve una novia que siempre me decía que parara de fumar porque, si no, me iba dejar pese a lo mucho que nos queríamos. Frank me pidió grabarla con Boy C y se convirtió en cuestión de días en uno de los temas más sonados en países como Colombia, Panamá y Costa Rica. Incluso aquí en Honduras es muy gustada.

Le agradezco a Frank Martínez por la confianza, a Farruko por apadrinar mi carrera, a Boy C por creer en mí y apoyarme a través del Don Del Town Music Inc./Trinity La Marca Music Inc. La idea es que en el futuro, dependiendo de mi desempeño, dedicación, comportamiento y desarrollo pueda formar parte de Carbon Fiber Music, la empresa que maneja a Farruko, por lo cual debo dar lo mejor de mí para convertirme en uno de los grandes exponentes del género a nivel mundial”.

Pese a que Frank Martínez, presidente de Carbon Fiber Music, nació y vista regularmente Honduras, fue durante una conversación con el Boy C y Farruko en Costa Rica que la voz de El Menor lo atrapó, convirtiéndolo en un fan más. La primera canción que escuchó fue “Triste realidad”, la lírica, melodía, estilo y espontaneidad de su paisano lo cautivaron. Desde aquel momento, ubicarlo y firmarlo se convirtió en su prioridad.

“Lo estudié y vi cada uno de sus videos en YouTube, observé las descargas, las visitas y cada una de sus canciones para mí son un palo (éxito). He escuchado “Malo y bueno” cerca de 500 veces. Le comenté a mi esposa y para mí en este negocio de la música, el toque de la mujer es importantísimo y a ella le encantó El Menor, igual que a mis hijos”, aseguró el ceibeño.

Para Frank Martínez, el talento de El Menor lo puede convertir en una figura internacional en este negocio. Su carisma innato no tiene discusión y entre los planes a corto plazo se incluye un remix de su éxito “You my everything” con uno de los grandes artistas urbanos del momento, la grabación del video “La prisión” con el famoso productor Tiger Velázquez y una posible aparición el próximo mes en Panamá con Maluma, Farruko y el Boy C, donde interpretarían el hit “Malo y bueno”.