Swatch ya no quiere limitarse a marcar las horas de los relojes de sus competidores.
Swatch Group AG provee desde hace años a otros fabricantes suizos mecanismos, resortes y otras partes incluidas en los relojes mecánicos. La empresa vende alrededor del 70% de los mecanismos de la industria como resultado de un monopolio permitido por el gobierno.
Las grandes marcas de lujo, como Cartier, de Cie. de Financière Richemont SA, y Tag Heuer, que pertenece al conglomerado francés LVMH Moët Hennessy Louis Vuitton SA, usan componentes de Swatch en algunos de sus exclusivos relojes, lo que les permite capturar las mayores ganancias que generan los productos
terminados.
Swatch, que es más conocida por sus divertidos relojes plásticos de colores, dice que la situación es injusta. Hace dos años, le pidió permiso a la Comisión de Competencia de Suiza para reducir la cantidad de mecanismos y otras partes que vende a sus rivales. Se prevé que el organismo tome una decisión en
los próximos meses.
En 2012, el mecanismo promedio vendido a los fabricantes costó 116 francos suizos (US$124), según la Federación de la Industria de Relojes Suizos, mientras el precio promedio de exportación de un reloj mecánico suizo alcanzó 2.222 francos. El precio promedio minorista de un reloj fue de unos 5.500 francos.
“Estamos en una situación ridícula, equivalente a que BMW proveyera todos los motores para Audi y Mercedes”, afirmó Nick Hayek, presidente ejecutivo
de Swatch e hijo del fundador de la empresa. “En ninguna otra industria hay una compañía que suministre todas las partes clave a quienes luego compiten directamente con ella”.
Swatch afirma que está efectivamente subsidiando a la competencia al afrontar costos de investigación y desarrollo y producción por el resto de la industria. La empresa no eliminará totalmente el suministro de componentes a otros fabricantes de relojes, pero quiere tener el derecho de reducir el volumen de sus entregas.
Las exportaciones de relojes suizos aumentaron a 21.000 millones de francos suizos (US$22.500 millones) en 2012 y representan el tercer mayor ítem de exportación del país, detrás de productos farmacéuticos y máquinas, según la Oficina de Aduanas Suiza.
Ni Swatch ni la autoridad de competencia del país quisieron hacer comentarios sobre el posible tamaño de los recortes o qué componentes podrían verse afectados.
Un vocero de la autoridad en temas de competencia sostiene que se prevé que se tome una decisión alrededor de mediados de año.
Una persona al tanto de las conversaciones entre Swatch y la autoridad de competencia afirma que las propuestas más recientes le permitirían al fabricante
de relojes reducir gradualmente las ventas de mecanismos hasta eliminarlas por completo para 2023.
Las negociaciones incluyen múltiples clases de componentes, incluidos los resortes que le dan al reloj su sonido característico de tic-tac.
Los recortes cambiarán la dinámica de la industria, señala Jon Cox, analista de Kepler Capital Markets, en Zúrich.
“Si las empresas no pueden conseguir suficientes mecanismos, no podrán satisfacer la demanda”, sostuvo Cox. Agregó que ante tal situación la gente podría
comprar relojes Swatch o Richemont, lo que llevaría a una mayor consolidación. Omar Saad, un analista de la firma de investigación ISI Group, estima mque Swatch podría facturar alrededor de 4.000 millones de francos adicionales, en torno a US$4.200 millones, si usara los mecanismos que les vende a otros fabricantes en sus propios relojes.
Swatch, que se formó en 1983 tras la fusión de ASUAG, un fabricante de relojes y componentes, y SSIH, que controlaba las marcas Omega y Tissot, ha equilibrado
durante décadas la producción de partes para las 19 marcas que controla con la fabricación de componentespara sus competidores.
Sus rivales ya han comenzado a invertir más en el desarrollo de partes, anticipándose al nuevo entorno competitivo. Richemont, por ejemplo, elevó su gasto en investigación y desarrollo en 30% el año pasado para dejarlo en 127 millones de euros, unos US$165 millones.
Audemars Piguet Holding SA, cuyos relojes de lujo son usados por atletas de la talla de Lionel Messi y LeBron James, también ha aumentado su inversión.