El cambio de las condiciones crediticias bajo las cuales se firmó Petrocaribe ponen en peligro la estabilidad financiera y social del país, según la cúpula empresarial y analistas nacionales que abordaron el tema para LA PRENSA.
¿Por qué el peligro? Porque con la reducción del financiamiento a largo plazo para las compras de carburantes para los países signatarios de la Alba anunciada por Venezuela esta semana -del 60 por ciento a sólo el 50 de la factura total- nuestro país no sólo tendrá que pagar más de lo previsto inicialmente, sino que deberá echarle un ojo al Presupuesto General de la República para el 2009 -que se basa en los fondos a largo plazo de Petrocaribe- y el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional -que se basa en el PGR-.
'Aquí la preocupación va centrada sobre el tema de que el Presupuesto y el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional se definieron con el balance económico que daban los ingresos de Petrocaribe. Estos recursos servirían para financiar actividades de inversión gubernamentales en la Enee, hidroeléctricas y obras sociales. Con el cambio de condiciones, la gran pregunta es si el país va a poder llevar a cabo esos proyectos', explicó el director ejecutivo del Consejo Hondureño de la Empresa Privada, Cohep, Benjamín Bográn.
El empresario recordó que el Gobierno ya tiene compromisos adquiridos con diversos sectores de la sociedad -como maestros y médicos- que no puede cambiar y 'si no se tienen los dineros de Petrocaribe entonces la pregunta es qué va a suceder. Lo que más nos preocupa son las inversiones en la Empresa Nacional de Energía Eléctrica, Enee, que se han venido postergando año con año debido a la falta de fondos', argumenta.
Más deudas
Para el director del Foro Hondureño de la Deuda Externa de Honduras, Fosdeh, Mauricio Díaz, esos compromisos y la imposibilidad que tendrá el gobierno para obtener los recursos de Petrocaribe para cumplir con el Presupuesto y con el FMI llevará al Gobierno a dos opciones dolorosas para el bolsillo de los hondureños: endeudamiento interno o endeudamiento externo.
'La primera es de la que se ha abusado continuamente cuando no viene dinero del exterior y es el más caro. En la segunda, el Gobierno ha usado una cantidad de recursos como ninguno en la historia y la llegada del proceso electoral puede acelerar la adopción de esas medidas. El Gobierno también puede usar los recursos puestos por los organismos multinacionales de crédito para amortiguar la crisis financiera mundial. Esa ventana se abrió y puede generar endeudamiento rápido'.
El ejecutivo resume al señalar que el cambio en las condiciones de Petrocaribe contribuye a desbalancear la economía nacional. Por ello y porque no se conocen a profundidad los mecanismos por los cuales se invertirán los fondos Petrocaribe, por la forma en la que se obtendrán beneficios y la forma como se asegurará el pago a futuro, Díaz resalta que 'Petrocaribe sigue siendo un mal negocio, mucho más ahora cuando Venezuela empieza a cambiar las condiciones de manera unilateral, una denuncia que realizamos desde que se anunció la intención de asociar a Honduras a esa iniciativa. Sabíamos que dependiendo de cómo se manejara el precio internacional del petróleo, el gobierno venezolano tomaría medidas'.
El representante destaca que por la variación en Petrocaribe peligra la obtención de un nuevo acuerdo con el FMI durante el primer semestre del 2009. 'La evaluación del FMI al acuerdo Stand By todavía no se tiene y no se sabe si nos permitirá lograr un nuevo acuerdo'.
Las cifras
Hasta el momento, Honduras ha recibido cinco embarques de petróleo procedentes de Venezuela y la deuda se acerca a los 70 millones de dólares, unos 1,330 millones de lempiras. Con la modificación hecha por Venezuela, Honduras tendrá que pagar a corto plazo al gobierno de Hugo Chávez el 50 por ciento de toda esa factura, unos 35 millones de dólares o 665 millones de lempiras. Antes de la modificación, sólo se tenía que cancelar 28 millones de dólares, unos 532 millones de lempiras.
La diferencia de aproximadamente diez millones o 133 millones de lempiras significa una mayor presión sobre el Gobierno.
Según información publicada a inicio de mes por el Banco Central de Honduras, BCH, el Gobierno ha recibido cerca de 63.6 millones de dólares, alrededor de 1,208.4 millones de lempiras como resultado de las importaciones de carburantes de Venezuela.
El BCH aclaró que el gobierno aún no ha hecho uso de esos dineros, que han sido resultado de los depósitos realizados a la cuenta número 1110120000558-3 por la Comisión Administradora del Petróleo, CAP, desde el 27 de junio de 2008 al 1 de octubre.
Según el BCH, a esa fecha se han realizado 13 depósitos por un monto global de 63 millones 657 mil 951.75 lempiras, producto de los pagos realizados por los importadores de petróleo a los cuales el gobierno adjudicó las compras de petróleo de Venezuela.
Honduras consume al año un poco más de 16 millones de barriles de combustibles, alrededor de 50 mil barriles diarios.
Crece la volatilidad
La inestabilidad de Petrocaribe podría aumentar si se tiene en cuenta que, aunque el presidente Hugo Chávez preveía un precio del barril de crudo para final de este año de 200 dólares, los precios del petróleo siguen comprimidos por la crisis financiera. Ayer, en la Bolsa de Nueva York, el precio del barril de petróleo cerró a 74.54 dólares, en baja de 4.09 dólares en relación al martes. En tres meses y medio, los precios cayeron a la mitad en relación al récord de 147.27 dólares registrado el 11 de julio.
Y la señal de que los precios podrían no aumentar a corto plazo y que Petrocaribe podría aumentar su inestabilidad proviene de la misma Venezuela, en donde ayer el gobierno elaboró el proyecto de presupuesto del 2009 con un precio promedio anual de 60 dólares por barril. El Ministerio para la Economía y Finanzas entregó a la Asamblea Nacional el proyecto de ley de presupuesto del próximo año que será debatido en las próximas semanas para su aprobación final.
Los llamados de alerta
Especialistas internacionales como Gustavo Coronel, ex directivo de la estatal Petróleos de Venezuela, SA, Pdvsa, señalaron antes de la aprobación de Petrocaribe, la inestabilidad de las condiciones impuestas por Hugo Chávez. Coronel destacó que esa inestabilidad radicaba en la fuerte contraposición que tiene el gobierno de Hugo Chávez dentro de Venezuela y en el exterior del país.
El especialista dijo además que la permanencia de Chávez en el poder podría no estar asegurada y por lo tanto tampoco la estabilidad de Petrocaribe o Alba con un nuevo gobierno. Analistas nicaragüenses han resaltado la importancia de darle seguimiento al manejo de los fondos que pueda dejar el proyecto en Honduras para evitar que sean desviados. Además, se pone en tela de juicio la disponibilidad de Venezuela de recibir pagos en especie y no en dinero, como lo propuso Chávez.