Este galardón subraya la transformación positiva que ha logrado el agricultor hondureño al integrar estándares de alta calidad y diversificación en su producción local. La entrega del reconocimiento se realizó en su finca El Sifón, reafirmando el impacto del apoyo técnico y comercial que recibe de la cadena minorista.
El reconocimiento fue entregado por ejecutivos de Walmart Honduras en un evento especial realizado en su finca agrícola ubicada en la aldea El Sifón, en el municipio de Ajuterique, Comayagua. A la ceremonia asistieron autoridades del Gobierno Central, incluyendo al viceministro de Ganadería, Justo Martínez, y a Nancy Romero, representante de la Secretaría de Desarrollo Económico.
Este galardón destaca una trayectoria de una década de trabajo conjunto entre el productor y la cadena minorista. Cáceres Arita ha demostrado un compromiso constante con la innovación y el desarrollo sostenible, lo cual le permitió también obtener una distinción previa durante el Noveno Foro de Proveedores realizado en febrero de 2026 en Costa Rica.
La transformación en la vida del productor comenzó al obtener su código de proveedor, lo que le facilitó acceso a precios justos, un mercado seguro y asistencia técnica especializada. Según recuerda el propio agricultor, aunque el ingreso al mercado formal exigió cumplir con estrictos estándares de inocuidad y sostenibilidad, el proceso ha resultado en un éxito rotundo para su negocio y su comunidad.
El apoyo ha sido canalizado a través del programa Tierra Fértil, una iniciativa de Walmart que busca asegurar que los agricultores locales reciban asesoría técnica y financiera, además de inversiones en equipos e insumos. Este programa beneficia actualmente a más de 130 productores en Honduras, representando compras superiores a los 26.9 millones de dólares durante el año 2025.
La evolución de la producción ha sido notable, pasando de entregas iniciales limitadas a volúmenes mucho más significativos, como el incremento en el suministro de pepino y chile. Además, el productor ha logrado mantener un nivel de suplencia promedio superior al 80 por ciento, optimizando sus procesos de poscosecha para reducir el rechazo de productos.
Un hito importante señalado por la compañía ha sido la diversificación de cultivos, incluyendo el logro de producir zanahoria en zonas bajas, una hazaña única en el país. Gracias a este esfuerzo, Franklin Noé continúa ampliando su portafolio, que incluye guayaba taiwanesa, chile, pepino, papaya y calabaza, consolidándose como un modelo de emprendimiento agropecuario adaptado a los retos actuales.