Tras la ratificación en los últimos días de Costa Rica, Guatemala y más recientemente El Salvador del Acuerdo de Asociación con la Unión Europea (UE), el istmo centroamericano se presenta listo para aprovechar este instrumento comercial.
Los tres países antes mencionados tuvieron que avanzar, por momentos a marchas forzadas, para poder aprovechar los beneficios del acuerdo comercial, cuya vigencia está prevista a partir del próximo 1 de agosto.
Nicaragua fue el primer país de la región en ratificar el instrumento, seguido de Honduras, a comienzos de este año; Panamá lo hizo poco después.Las ratificaciones culminan un proceso de negociación de casi seis años, que comenzó desde el 2007, y que fue firmado en Bruselas en 2010.
Con esto, el 90% de los productos de ambos bloques podrán transarse libres de aranceles o en condiciones favorables.
Empresarios dan visto bueno
Diversos empresarios de los países de la región se mostraron complacidos por la ratificación y próxima entrada en vigencia del Acuerdo, principalmente por las múltiples oportunidades de negocio que se abren.
El empresario hondureño Luis Larach comentó que aunque “el mercado europeo es muy exigente, Honduras se ha preparado para esa exigencia y estamos seguros de que se va a beneficiar” la producción del país.
Larach consideró que los sectores que más se pueden beneficiar del acuerdo comercial son la industria textil, y los sectores agrícola y ganadero.
Por su parte, la directora ejecutiva de la Cámara de Comercio Guatemalteco-Americana, Carolina Castellanos, vio “positivo que el Congreso (de Guatemala) haya priorizado los acuerdos, porque se han perdido oportunidades de negocios con Europa y otros países por no tener la ratificación; ahora es cuestión de realizar los procedimientos para iniciar a obtener los beneficios”, señaló.
Por el lado salvadoreño, Jorge Daboub, presidente de la Asociación Nacional de la Empresa Privada (Anep), aseguró que se necesita de este tipo de instrumentos para avanzar en el desarrollo económico, mientras que Silvia Cuéllar, directora ejecutiva de la Corporación de Exportadores de El Salvador (Coexport), consideró que ese país habría quedado en desventaja si el acuerdo hubiera entrado en vigor en el resto de Centroamérica y no en El Salvador.
El acuerdo entrará en vigencia el 1 de agosto próximo.