17/05/2022
10:16 PM

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¿Qué esperar para los negocios en el próximo año?

Tras dos años en pandemia, las empresas todavía enfrentarán retos importantes, globales y locales en busca de la anhelada normalidad.

En los últimos dos años, las empresas encontraron nuevas formas de hacer negocios para en-frentar los grandes desafíos de la pandemia del covid-19, tales como el cierre de fronteras, el confinamiento y la recesión económica de 2020. Ahora las expectativas están fijadas en 2022 y cuáles son las tendencias, retos y oportunidad para el mundo de la economía y de las finanzas.

Analistas y empresarios consultados por D&N explican que las empresas enfrentarán retos importantes, tanto a nivel global como local. Puntualizan que hay tres temas que van a impactar: el aumento de la inflación, un menor impulso monetario y fiscal, así como un aumento de las tasas de interés. También estará latente la preocupación por un probable rebrote masivo de las nuevas variantes del covid-19, lo que podría cambiar los planes de negocio.

Los empresarios hondureños proyectan un aumento en la inversión y afianzar la recuperación, lo que impulsaría una mayor rentabilidad para los negocios.

El desafío desde el punto de la inflación se deberá a la continuación de la crisis logística mundial que mantiene elevados los precios de los fletes y de una alta demanda de bienes y servicios.

Como consecuencia, esto se reflejará en un escenario en el que las empresas tendrán que trasladar los aumentos de los costos a los consumidores, quienes serán los que asuman el impacto en su bolsillo. Las expectativas al alza sobre la inflación han aumentado.

“Esta crisis del encarecimiento de materias primas continuará, al menos, hasta el primer semestre del 2022”, indica Rafael Medina, representante del sector empresarial del país.

Esto presionaría cada vez más a los bancos centrales para que suban las tasas de interés y así evitar que la inflación se sitúe demasiado por encima del objetivo promedio.

Por el lado de los incentivos fiscales y monetarios, los analistas consideran que se reducirán, ya que durante 2020 y 2021 se han aplicado fuertemente, lo que generó un aumento de la deuda que buscarán controlar.

A nivel local

Analistas del Consejo Hondureño de la Empresa Privada advierten que hay cinco riesgos que podrían frenar la recuperación en 2022.

Por un lado, el cambio climático podría volver a afectar el aparato productivo. Asimismo, el alto costo de los fletes, ya que incrementa el precio de las materias primas y, por ende, de los productos básicos. Esto dispararía la inflación.

Las empresas tienen que continuar avanzando en la digitalización de sus servicios y operaciones. Asimismo, innovar los que ofrecen para mantenerse a la vanguardia.

También preocupa la presencia de las nuevas variantes del covid-19. Por otra parte, advierten sobre el riesgo de las finanzas públicas debido a la baja calidad del gasto y el alto endeudamiento. Además de la crisis de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica, ya que puede afectar toda la economía nacional.

El economista y catedrático Alejandro Aronne dice que el sector que más dificultad tiene en la recuperación es el de las mypes (micro y pequeñas empresas) ya que este concentra las grandes desigualdades: acceso al crédito, el pago de la alta factura eléctrica y los impuestos.

Mientras que los sectores que lideran las exportaciones muestran grandes expectativas en el 2022, por lo que se esperaría que la reinversión de utilidades se incremente. Aronne explica que un tema muy importante también es el político, ya que “hay una gran expectativa con la nueva administración de gobierno y eso incide en las decisiones de los negocios”.

Oportunidades

Aunque hay desafíos, el panorama es alentador en Honduras, ya que no ha habido fuga de capitales y entre los inversionistas hay confianza en el nuevo gobierno, explica Medina.

En ese sentido, prevé que aumente la inversión y se avance en la innovación de bienes y servicios y la regulación del teletrabajo. Al lograr un mejor clima de negocios, se generarán nuevos empleos y una mejoría en la calidad de vida de la ciudadanía, explican.