Tegucigalpa

Crear más oportunidades para las mujeres tiene efectos positivos en la productividad empresarial y los resultados financieros, así como en las familias y los países. Cerrar las brechas de género, además de ser un tema social, también es buen tema de negocios y finanzas.

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) afirma que el PIB de los países puede crecer 12% para 2030 si la participación de la mujer en el mercado laboral alcanzara la de los hombres. Además, la participación equitativa añadiría 28 billones de dólares al PIB mundial para 2025, según el Mckinsey Global Institute (MGI).

Además, según ONU Mujeres, la incidencia de las mujeres para reducir la pobreza llega a ser hasta 1.5 veces superior a la de los hombres.

Sin embargo, todavía hay muchas barreras sociales, económicas y jurídicas para las mujeres que impide el acceso a un empleo, una carrera profesional o a tener un negocio.

Liliana Castillo/economista “Teniendo más mujeres en la alta gerencia de las empresas, las economías serían más fuertes y el crecimiento económico sería mayor”.
Indicadores financieros

Honduras tiene amplias brechas por cerrar respecto a la inclusión financiera y laboral, según el “Informe de brecha de género en el sistema financiero de Honduras 2021” de la Comisión Nacional de Bancos y Seguros (CNBS). Por ejemplo, la brecha en cuanto a participación laboral sigue siendo extensa, al 2020 el 26% es la diferencia de participación entre hombres y mujeres. Mientras que el número total de cuentas de depósitos es de 44.7%, menor al 55.3% de los hombres.

También tienen menos participación en el otorgamiento de créditos en la banca comercial; siendo 63.7% para los hombres y 36.3% para las mujeres, según el informe que a la vez destaca que la participación ha aumentado, pero todavía hay desafíos.

La oportunidad de negocio

Las empresas pueden beneficiarse al incluir más mujeres en sus tareas. Para el caso, la productividad por trabajador podría aumentar hasta un 40% si se eliminaran las formas de discriminación contra las mujeres trabajadoras y en cargos de dirección, según el Banco Mundial.

Las empresas con diversas fuerzas de trabajo son: 22% más productivas, tienen 27% más rentabilidad y 39% más satisfacción del cliente, según el Gallup Workplace Studies.

De igual forma, los inversionistas tienen espacios para crear nuevos negocios de servicios que están siendo demandados por las féminas.

Por ejemplo, en Honduras las mujeres son usuarias importantes de las billeteras electrónicas o Fintech, con una participación de 54.7%, mayor al 45.3% de los hombres. También existe una mayor participación en el sector cooperativo representando el 55.8% del total de afiliados.

Asimismo, muestran una participación de 50.2% en los fondos privados de pensiones.
Además, son las mayores receptoras de remesas familiares y las que más acceden a los microcréditos.

Otro de los indicadores que respalda a las mujeres es el índice de morosidad de las mujeres que, cerró en 4.7% en 2020, es menor que el de los hombres de 5.7%, según la CNBS. Esto indicaría que es posible que sean mejores pagadoras.

Para Rafael Medina, representante del sector empresarial, un alto porcentaje de las compañías del país están trabajando en una mayor inclusión de las mujeres en todas las áreas.

Destaca que las mujeres “son altamente responsables y productivas”, una característica que se origina de que en su mayoría son la fuente de ingreso principal para sus hogares.
Según la expresidenta del Colegio Hondureño de Economistas (CHE), Liliana Castillo, la incursión de la mujer en la economía y en las finanzas ha tomado una leve importancia en los últimos años; sin embargo, el trato desigual ha obstaculizado su participación como personas productivas que contribuyen a la sociedad, así como a la economía y a las finanzas de una manera muy importante.

Para resolverlo, las autoridades económicas son las llamadas a diseñar políticas que ayuden a las mujeres en temas como educación, salud, empleos y servicios financieros, subrayó Castillo.