Bogotá, Colombia.

Un equipo de catadores, baristas y amantes del café de Honduras, Alemania y Australia integraron el primer plan de exportación de educación de café de Colombia, que promueve Café Quindío y la academia especializada Umami Coffee.

Las fincas cafeteras de Armenia, capital del Quindío, se transformaron desde el 16 de abril, hasta ayer, en el lugar adonde 30 extranjeros conocieron de la amplia cultura del aromático.

“He encontrado en Colombia un lugar ideal para desarrollar una formación de alta calidad para los profesionales del café”, manifestó Andrej Godina, presidente de la Escuela de Café de Umami, asentada en Florencia, Italia.

El campamento nació como una oportunidad de conocer el esfuerzo y el trabajo duro detrás de una taza de café de calidad. “Las personas vivieron la experiencia de la cosecha”, manifestó Laura Moreno, gerente de las tiendas Café Quindío, quien agregó que la iniciativa surgió tras ver los trabajos que Umami ha realizado con otras organizaciones en Honduras y Brasil.

Esta escuela italiana organizó junto con otras entidades internacionales especializadas en el café la segunda edición del reality Barista & Farmer que se realizó el año pasado en Copán.

Los organizadores pretenden que este campamento sea un evento permanente para “aumentar el turismo” durante la temporada de cosecha del café, en abril y octubre, meses en los que se registra menos turismo en la región. “Creo que la importancia de este evento ni la habíamos dimensionado nosotros, pues estamos generando información y conocimiento sobre el café de origen, además el propósito es que el evento se haga en temporada de cosecha, por eso este año lo volveremos a hacer en octubre”, señaló Nubia Mota, gerente general Café Quindío.

Cabe destacar que a raíz de esta experiencia, un grupo de italianos proyecta adquirir un predio en este departamento en el que puedan producir café, para exportarlo.

Según la Asociación de Exportadores de Café de Honduras (Adecafeh), al 20 de abril las exportaciones del cotizado grano sumaron 3.9 millones de sacos de 46 kilogramos, que equivale a $474 millones en divisas. Alemania es el principal comprador.