Buenos Aires, Argentina.
Argentina depositó ayer unos $1,000 millones para pagar deuda que vence el próximo lunes en manos de acreedores que aceptaron ingresar a una reestructuración, anunció Axel Kicillof, ministro de Economía.
“La República Argentina, en cumplimiento del contrato con los tenedores que adhirieron al canje, ha procedido al pago de los servicios de capitales e intereses”, dijo el ministro, en medio de una pelea judicial con fondos especulativos que pone en peligro de embargo los depósitos realizados por el Gobierno.
Una decisión judicial estadounidense ordenó a Buenos Aires pagar $1,330 millones a dos fondos especulativos, y autoriza el embargo de fondos del país, por lo que está en riesgo el dinero para continuar con el pago de la deuda a los bonistas que aceptaron la reestructuración llevada a cabo por el Gobierno argentino en 2005 y 2010.
“El pago realizado hoy supera los $1,000 millones”, dijo Kicillof, quien agregó: “No pagar teniendo los recursos no está contemplado; nuestra convicción es cumplir con los bonistas”. El pago de ayer implicó un depósito de $832 millones, de los cuales $539 millones fueron depositados en cuentas del Bank New York Mellon. El total de $1,000 millones contempla el pago de vencimientos en pesos, detalló el Ministerio de Economía.
Kicillof explicó que hicieron el pago ayer porque hoy hay un feriado bancario en Argentina, y el contrato estipula que tiene que hacerse el depósito el último día hábil antes del vencimiento, que es el lunes. “Esta decisión soberana de la República Argentina implica advertir respecto de las consecuencias de sus actos a los Estados Unidos por la responsabilidad internacional que le cabe por las decisiones de su Poder Judicial”.
El anuncio de este pago cuatro días antes del vencimiento y un día después de que Kicillof viajara a la ONU en Nueva York, fue interpretado por algunos analistas como una “estrategia política”.
“Es una estrategia para poner la pelota en el lado del juez” Thomas Griesa, quien falló el año pasado a favor de la demanda de los fondos especulativos, NML Capital y Aurelius, dijo el economista Eduardo Blasco, de la consultora Maxinver. “Parece que quieren que Griesa decida si el país entra en default o no”, agregó Blasco.
Kicillof dijo que “no cabe la menor duda de la parcialidad del juez en favor de los fondos buitres ni de su verdadera intención: la de pretender llevar a la República Argentina al default para derribar la reestructuración 2005-2010 que alcanzó luego de largas negociaciones un consenso del 92.4%”.
Desde el lunes Argentina ha pedido al juez Griesa que reinstaure una medida cautelar (stay) como una suerte de “paraguas legal” que permita abrir una negociación con los fondos litigantes sin riesgo de embargo. AFP