San Pedro Sula, Honduras.
Con el fin de “ blindar” a los pequeños productores de maíz blanco, amarillo y sorgo del impacto de la desgravación arancelaria establecida en el tratado de libre comercio entre Centroamérica y los Estados Unidos (Cafta), la industria de alimentos balanceados creará centros de acopio para recolectar el grano a nivel nacional.
La Asociación Hondureña de Productores de Alimentos Balanceados (Ahproaba) también se compromete a seguir manteniendo el convenio de agricultura anticipada o contratada, que garantiza la adquisición del grano que producen los pequeños agricultores, a un precio fijo y beneficioso.
“Nuestro deber es seguir comprando el grano de los pequeños productores nacionales a precios justos. Nosotros creemos que se debe encadenar la producción con una visión compartida”, manifestó el nuevo presidente de esta asociación, Jorge Ulloa.
Explicó que los centros de acopio ayudarán a los productores a reducir el costo de transportar el grano, puesto que será la industria que reciba el producto y lo movilice hasta su destino final.
Además, garantiza que tendrán abastecimiento y, por ende, no recurrirán a compras sorpresa.
Ulloa dijo que la desgravación no afectará a este sector productivo, pues en el Cafta se fijó una cuota de compra para el mercado nacional e internacional. 20% aumentó el volumen de producción de granos básicos en el ciclo recién pasado.
“Nosotros tenemos una demanda de 8 millones de quintales por año y aquí solo se produce un millón para alimentos balanceados y, según el tratado, se deben adquirir más del 40% del mercado local. Eso indica que más bien habrá posibilidad de seguir creciendo”, apuntó.
El intercambio económico que significa la compra del millón de quintales es de L400 millones.
El representante de la industria pidió a la población consumir el pollo, carne de cerdo, tilapia y otros productos que se producen en este país y requieren alimento balanceado como materia prima.
Se organizan
María Antonia Rivera, designada presidencial, destacó la decisión de la industria de seguir apoyando a los productores con la compra de sus productos.
Reveló que desde hace algunas semanas se creó una comisión especial para analizar cada uno de los sectores y anticipar el impacto que tendrá la desgravación.
Se logró que se emitiera un nuevo reglamento por parte de la Comisión Nacional de Bancos y Seguros (CNBS) para facilitar al sector productivo el acceso a los créditos y así garantizar su crecimiento. En el país se producen alrededor de 200,000 quintales de maíz amarillo, una cantidad muy pequeña en comparación con las necesidades de la industria. El grano se utiliza para la elaboración de alimentos balanceados para consumo animal: cerdo, pollo y tilapia, entre otros.
“Lo que se hizo fue eliminar y simplificar los procesos para que ellos pudieran acceder más rápido a los créditos”.
Explicó que también se estarán impartiendo talleres sobre buenas prácticas agrícolas para ayudarlos a mejorar su productividad.
“Queremos reiterar que vamos a hacer un trabajo en equipo Gobierno, productores y agroindustria para volvernos más productivos y competitivos”, detalló.
Añadió que no habrá desgravación en el caso de maíz blanco, en el acuerdo se mantiene el arancel de 45%.
Adelantó que se hará una fuerte campaña de consumir lo nuestro para impulsar a los productores.
Juan José Cruz, miembro de la industria, aseguró que el producto que se cultiva en el país es de alta calidad.
“Vamos a continuar apoyando la producción nacional para que haya más oportunidades de empleo”, refirió.
Con el fin de “ blindar” a los pequeños productores de maíz blanco, amarillo y sorgo del impacto de la desgravación arancelaria establecida en el tratado de libre comercio entre Centroamérica y los Estados Unidos (Cafta), la industria de alimentos balanceados creará centros de acopio para recolectar el grano a nivel nacional.
La Asociación Hondureña de Productores de Alimentos Balanceados (Ahproaba) también se compromete a seguir manteniendo el convenio de agricultura anticipada o contratada, que garantiza la adquisición del grano que producen los pequeños agricultores, a un precio fijo y beneficioso.
“Nuestro deber es seguir comprando el grano de los pequeños productores nacionales a precios justos. Nosotros creemos que se debe encadenar la producción con una visión compartida”, manifestó el nuevo presidente de esta asociación, Jorge Ulloa.
Explicó que los centros de acopio ayudarán a los productores a reducir el costo de transportar el grano, puesto que será la industria que reciba el producto y lo movilice hasta su destino final.
Además, garantiza que tendrán abastecimiento y, por ende, no recurrirán a compras sorpresa.
Ulloa dijo que la desgravación no afectará a este sector productivo, pues en el Cafta se fijó una cuota de compra para el mercado nacional e internacional.

“Nosotros tenemos una demanda de 8 millones de quintales por año y aquí solo se produce un millón para alimentos balanceados y, según el tratado, se deben adquirir más del 40% del mercado local. Eso indica que más bien habrá posibilidad de seguir creciendo”, apuntó.
El intercambio económico que significa la compra del millón de quintales es de L400 millones.
El representante de la industria pidió a la población consumir el pollo, carne de cerdo, tilapia y otros productos que se producen en este país y requieren alimento balanceado como materia prima.
Se organizan
María Antonia Rivera, designada presidencial, destacó la decisión de la industria de seguir apoyando a los productores con la compra de sus productos.
Reveló que desde hace algunas semanas se creó una comisión especial para analizar cada uno de los sectores y anticipar el impacto que tendrá la desgravación.
Se logró que se emitiera un nuevo reglamento por parte de la Comisión Nacional de Bancos y Seguros (CNBS) para facilitar al sector productivo el acceso a los créditos y así garantizar su crecimiento.

“Lo que se hizo fue eliminar y simplificar los procesos para que ellos pudieran acceder más rápido a los créditos”.
Explicó que también se estarán impartiendo talleres sobre buenas prácticas agrícolas para ayudarlos a mejorar su productividad.
“Queremos reiterar que vamos a hacer un trabajo en equipo Gobierno, productores y agroindustria para volvernos más productivos y competitivos”, detalló.
Añadió que no habrá desgravación en el caso de maíz blanco, en el acuerdo se mantiene el arancel de 45%.
Adelantó que se hará una fuerte campaña de consumir lo nuestro para impulsar a los productores.
Juan José Cruz, miembro de la industria, aseguró que el producto que se cultiva en el país es de alta calidad.
“Vamos a continuar apoyando la producción nacional para que haya más oportunidades de empleo”, refirió.
alimentos balanceados